Desde inicios del 2017, la Organización Panamericana de la Salud (OPS) en asocio con el ONUSIDA, desarrollo un análisis crítico exhaustivo sobre el estado de situación de la Prevención Combinada en América Latina y el Caribe. Toda esta información ha sido recopilada y publicada en estos días con la primera Lupa de Prevención Combinada que se encuentra disponible en esté vínculo en español: aquí.

El enfoque de la prevención combinada sigue estando poco incorporado en el trabajo tanto de las instituciones como de la sociedad civil.

Cabe resaltar que, además de la revisión de la información que reportaron los países, el equipo de la Lupa organizó 10 consultas presenciales y 15 virtuales con una activa participación de la sociedad civil de los diversos países.

Esta publicación es también un vehículo para nivelar conocimiento sobre el abordaje en sí y cada una de las intervenciones que conforman la prevención combinada.

Algunos hallazgos

Un sección muy valiosa de la Lupa son las recomendaciones y conclusiones, transcribimos a continuación algunas más relevantes, que se explican por sí solas:

- Existe una series de brechas en la región: en primer lugar, en cuanto a la  provisión del conjunto completo de intervenciones de eficacia comprobadas para la prevención, lo cual conlleva una pérdida de sinergias para lograr más rápidamente un mayor impacto en la reducción de la transmisión de la infección. En segundo lugar, en cuanto a la cobertura de los servicios, dado que en los pocos casos en los que se provee un conjunto completo de servicios, la cobertura es muy limitada, lo que genera buenas prácticas pero muy poco impacto en la trayectoria de la epidemia.

- El enfoque de la prevención combinada sigue estando poco incorporado en el trabajo tanto de las instituciones como de la sociedad civil. Es necesario promover la capacitación y el diálogo en este abordaje para definir su aplicación a través de un conjunto de intervenciones adaptadas a las realidades nacionales.

- En muchas ocasiones los servicios o las intervenciones se emprenden de forma aislada y fragmentada. Hay muchas oportunidades de mejora en este sentido, como aprovechar la prestación de servicios para abordar las necesidades de prevención considerando el abanico más amplio de las intervenciones disponibles.

- Sigue siendo alto el porcentaje de personas con el VIH que reciben un diagnóstico tardío. Se deben continuar ampliando las medidas emprendidas para mejorar la oferta de la prueba del VIH enfocada hacia los grupos de población clave, abordando las barreras legales, tecnológicas, de oferta de servicios, etc.

- A pesar de las claras recomendaciones de la OMS basadas en la evidencia, inclusive con aportes significativos de investigaciones en ALC sobre intervenciones como PrEP, pruebas auto-administradas y PEP, se está tardando en adoptar en las políticas públicas estas nuevas herramientas de la prevención combinada.

- La financiación de la mayor parte de las medidas de prevención (prevención de la transmisión materno infantil, seguridad de la sangre, tratamiento de las ITS, etc.), incluso en los países dependientes de la financiación externa, proviene de fondos gubernamentales. Sin embargo, las intervenciones y servicios de prevención dirigidos hacia y por los grupos de población clave tienen un alto grado de dependencia financiera de fondos externos. En los países con dependencia financiera se deberá entablar un diálogo y acciones para definir mecanismos de transición de la financiación hacia fondos nacionales, que incluyan determinar los servicios necesarios y su forma de provisión, desarrollando hojas de ruta para la transición.

En América Latina se está tardando en adoptar en las políticas públicas estas nuevas herramientas de la prevención combinada.

- No hay estimaciones precisas por país del costo de cubrir todas las necesidades de prevención, ni tampoco de cuántos servicios enfocados en los grupos de población clave son provistos por organizaciones de la sociedad civil. Se debe fortalecer la realización sistemática de estudios de Medición de Gasto en Sida (MEGAS) y la diseminación de sus resultados, tanto como mecanismo de rendición de cuentas como para poder hacer el seguimiento de las brechas y del progreso hacia los compromisos establecidos.

- Persiste la discriminación hacia los grupos de población clave en los servicios de salud. Aunque hay buenas prácticas y avances en el abordaje de la estigmatización y la discriminación en los servicios de salud y estrategias empleadas para hacerlas más efectivas, involucrando a las personas de estos grupos en la elaboración de estrategias para su resolución.

¿Y ahora qué?

La Lupa es un análisis crítico, la toma de un inventario del estado de situación, y frente a los limitados avances en algunas áreas, también una línea de base. Es un gesto valiente del sistema de Naciones Unidas de confrontarnos con la realidad e invitarnos a transformarla.

OPS hace unos años publicó Lupas de tratamiento de las Personas con VIH, que fueron útiles herramientas para la incidencia política en la mejora del acceso y los servicios. Este producto, con información por áreas y por país, será también un herramienta para el trabajo nacional, de forma que la Prevención Combinada pase de un modelo teórico a una realidad.

Dedicamos últimamente muchas energías en discutir, a favor y en contra, de la PrEP o el auto-test, cuando la cobertura de condones es baja y los lubricantes casi inexistentes. Diagnosticar y tratar a las personas con VIH, así como a las personas con ITS, es una de las formas más eficaces de reducir la circulación de las infecciones y sobretodo, ofrecer un mejor tratamiento a las personas; sin embargo, estamos diagnosticando muy tarde a las personas y muchos países tienen muy bajas coberturas de tratamiento.

Prevención combinada es todo y no una de sus parte, de sus intervenciones. Es un abordaje que relaciona con sinergia las intervenciones biomédicas, comportamentales y de las barreras estructurales. Mientras sigamos criminalizando a las poblaciones clave y maltratándolas en los centros de salud, difícilmente podremos frenar la epidemia.

El primero de diciembre, mañana, veremos muchos países notificar que han “estabilizado” el número de nuevas infecciones, con datos de dudosa calidad; pero aun cuando los datos fueran muy confiables, son una muy mala noticia. Estabilizar el número de nuevas infecciones representa que en los últimos 12 meses miles de personas han resultado VIH positivas.

Po último y en tiempos de transición de los mecanismos financieros, como el Fondo Mundial, la Lupa nos enfrenta a una grave preocupación, en los países con inversión del Fondo y de PEPFAR, la mayoría, sino todas, las acciones de prevención dependen económicamente de estos donantes. Urge poner en agenda de nuestros gobiernos la asignación de recursos para la prevención combinada y neutralizar esta peligrosa dependencia de financiamiento externo.

Tenemos un mejor, aunque no menos preocupante diagnóstico, los siguientes pasos, dependen ahora de todos nosotros.

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