Hoy es el Día Mundial de la respuesta al VIH. En Perú –y en todo el mundo-, en medio de todas las actividades que difunden información sobre el tema, las personas que viven con VIH continúan soñando con la cura y, mientras tanto, siguen luchando por acceder a los medicamentos antirretrovirales.

En su último informe, Givar reporta 67 denuncias de interrupción en la provisión del tratamiento durante el 2017.

Los programas de provisión de medicamentos antirretrovirales, en el Perú y en el mundo, han avanzado mucho en los últimos quince años. En nuestro país pasamos de unas pocas decenas de personas que recibían medicamentos a casi 30 mil que ahora pueden vivir plenamente, gracias al tratamiento antirretroviral.

Pero cada tanto, el sistema de salud les recuerda a los ciudadanos que esa situación puede estar en riesgo, que de un momento a otro el medicamento podría escasear o su provisión podría fragmentarse.

Ayer, un día antes del Día Mundial, el Grupo Impulsor de Vigilancia del Abastecimiento de Antirretrovirales (Givar) difundió a través de sus redes, una denuncia a través de su sistema de vigilancia de un usuario de la ciudad de Lima a quien le entregaron uno de los medicamentos que requiere, tenofovir, solo para dos días.

En los últimos meses, Givar ha recogido varias denuncias sobre fragmentación del tratamiento, interrupción en la provisión de tenofovir o cambio de esquemas debido a desabastecimiento desde distintas regiones del país. Según información recibida por Givar, el problema surgió inicialmente debido a retrasos en las entregas de parte de los proveedores, pero una vez regularizado ese asunto, el problema subsistió, y parece ser que se debe a una deficiente programación.

Los desabastecimientos han sido un problema recurrente en el Perú desde la creación del programa de tratamiento antirretroviral, conocido localmente como Targa. Incluso desde que el programa contaba con el apoyo financiero del Fondo Mundial, los trámites administrativos y la burocracia estatal enfrentaba a los usuarios a interrupciones esporádicas en el tratamiento. Trece años después, seguimos enfrentando los mismos problemas.

Esta semana, GIvar lanzó una aplicación disponible para teléfonos Android.

En su último informe, el Givar señala que ha recibió 67 denuncias de interrupción en la provisión de medicamentos antirretrovirales. De ellas, 39 corresponden a los servicios del Ministerio de Salud, 23 a los servicios de la Seguridad Social y 5 vinieron de usuarios de servicios de la Policía y Fuerzas Armadas. Estos números corresponden a las denuncias por la no provisión de algún medicamento antirretroviral y deja de lado las denuncias de fragmentación de la provisión u otras irregularidades como medicamentos vencidos o mala manipulación de los mismos en el momento de la dispensación.

Una aplicación para denunciar

Utilizando los medios tecnológicos disponibles, el 29 de noviembre, Givar lanzó una aplicación a través de la cual, los usuarios podrán hacer las denuncias respectivas en caso identifiquen irregularidades en la provisión de los medicamentos.  La aplicación, para hacerla de mayor utilidad para todos los usuarios y usuarias, trae también un Pastillero Virtual que notifica a la persona en el momento en que debe tomar el medicamento.

Givar acaba de cumplir siete años y, aunque habría querido desaparecer prontamente, dejando un sistema de distribución de medicamentos que funcione de manera impecable, continuará vigilando el abastecimiento de medicamentos antirretrovirales con el apoyo sostenido de las personas que viven con VIH e incidiendo con las autoridades para resolver y prevenir las situaciones de desabastecimiento.

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