Más de quince organizaciones de mujeres lideran la organización del Canto a la Vida y han plasmado sus demandas en un manifiesto que fue difundido en una Conferencia de Prensa el día de ayer. Conversamos con Giselly Flores, presidenta de la Red Peruana de Mujeres +, para recoger sus impresiones.

Según Flores, el manifiesto recoge las demandas de la Red Peruana de Mujeres+ (RPM+) y de la ICW, principalmente en lo referente a violencias obstétricas que sufren las mujeres con VIH y la violencia basada en género en general, que es causa y también consecuencia de la infección.

En los últimos años, en el Perú se ha evidenciado la violencia contra las mujeres, y los casos de feminicidio. Sin embargo, aún la respuesta desde el Estado es incipiente.

“La principal razón por la que se hace esta marcha es porque se quiere que el gobierno declare en estado de emergencia la situación de la violencia contra la mujer, por el número alto de feminicidios que existen (en el país). Hasta la fecha, en el año 2018, van 15 feminicidios y el poder judicial no lo tipifica como tal. Y también exigimos que el acceso a la justicia sea más diligente”, señaló Guiselly Flores a Corresponsales Clave.

Entre las demandas del colectivo también se ha incluido el rechazo al indulto y el otorgamiento de gracias al ex presidente Alberto Fujimori, en particular por el caso de las esterilizaciones forzadas, un atropello a los derechos reproductivos de las mujeres, especialmente de las campesinas y de zonas andinas que fueron afectadas durante la dictadura. Hay más de 2074 mujeres que lograron hacer la denuncia, pero hay otros muchos casos que no se han logrado identificar.

Activistas por los derechos de las mujeres luego de la Conferencia de Prensa.

A través de esta movilización, las mujeres también exigirán mayor presupuesto público para el sistema judicial: “necesitamos sensibilizar a los operadores de justicia, que haya mayor y mejor investigación en los casos de violencia. Tenemos tres casos emblemáticos: Jimena, Solsiré y Arlette, este último por el acceso a justicia, porque es un caso del que todos han conocido las evidencias y se ha negado la justicia. (…) y para las desaparecidas también, porque cuentan por ellas y por las más de cien desaparecidas en el año 2016, a veces con sus hijos, y no hay mayor diligencia de parte de los operadores de justicia”, dijo la presidenta de la RPM+.

“Las mujeres con VIH nos sumamos a esta marcha porque estamos de acuerdo con todas las demandas que presenta este colectivo, porque las mujeres con VIH son afro, son indígenas; también son esterilizadas de manera forzada, también han sido víctimas de la dictadura; muchas de las mujeres que viven en pobreza y pobreza extrema son más vulnerables al VIH y a la violencia”, manifestó Guiselly.

En un contexto de recursos limitados para el desarrollo de las comunidades y la protección de derechos humanos, las mujeres no desisten en su exigencia de mayores recursos para enfrentar la violencia contra las mujeres en el contexto del VIH: “Desde el movimiento de mujeres con VIH consideramos que desde las Naciones Unidas o desde otro organismo más complejo, debemos organizarnos para solicitar fondos mucho más fuertes, (…) de manera que se ponga más énfasis en detener las diferentes formas de violencia contra la mujer. Se requieren fondos que apoyen a las organizaciones de base para que empecemos a hacer mayor empoderamiento de las mujeres más vulnerables, la comunidad afro e indígena y que los operadores de justicia estén más sensibilizados”, finalizó Flores.

Mañana, miles de mujeres ocuparán las calles de Lima y de otras ciudades del país para exigir justicia, esa justicia que hasta ahora ha sido esquiva para las mujeres violentadas.

Todos los artículos pueden ser compartidos y publicados siempre que sean citados los datos de la fuente.