De acuerdo a información de la Organización Mundial de la Salud (OMS) la malaria, es una enfermedad potencialmente mortal causada por parásitos que se transmiten al ser humano por la picadura de mosquitos Anopheles infectados. Se trata de una enfermedad prevenible y curable.

Colaboradores voluntarios están aptos para realizar pruebas rápidas. Foto PNUD.

En el mundo hay más de 400 especies de Anopheles, pero solo 30 de ellas son vectores importantes de malaria. Todas las especies que son vectores importantes pican entre el anochecer y el amanecer. La intensidad de la transmisión depende de factores relacionados con el parásito, el vector, el huésped humano y el medio ambiente.

Avances

La malaria está presente en la zona amazónica del país, especialmente en los departamentos de Beni, Pando y la zona norte de La Paz, de dónde provienen el 98% de los casos. Esta zona está caracterizada por tener una amplia selva, ríos e intensas lluvias, aspectos que hacen de ella un lugar propicio para que el mosquito trasmisor pueda habitar.

Según datos del Ministerio de Salud, en el año 2.000 se reportaron 30.000 casos de Malaria en Bolivia. En el 2017 se notificaron 6.800 casos. Existe una gran reducción de casos notificados, lo cual representaría un avance significativo positivo para el país.

Es importante señalar que hasta el 2015, Bolivia logró cumplir con la meta 6C de los Objetivo del milenio: “Haber detenido o comenzado a reducir la incidencia de malaria”.

Más de 35.000 trabajadores migran a zonas de difícil acceso a realizar trabajos, como los castañeros. Foto PNUD.

“Bolivia está en buen camino y seguimos avanzando a paso firme en el marco del proyecto Bolivia Libre de Malaria”, dijo a medios locales Omar Flores Velasco, responsable del Programa Nacional de Malaria del Ministerio de Salud, en ocasión del Día Internacional de la Malaria. Además de señalar que si existe una adecuada inversión en instrumentos de prevención, estaremos más cerca de eliminar la malaria.

Una gran labor

Para lograr estos y otros avances, el Ministerio de Salud y el Fondo Mundial, a través de su receptor principal en el país, el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), han unido fuerzas y han logrado ingresar a las zonas endémicas, lugares de difícil acceso en plena Amazonía boliviana. Llegando hasta las comunidades más alejadas con diagnóstico oportuno, tratamientos médicos adecuados, distribución de mosquiteros y con información para la prevención de la malaria.

El personal humano es bastante importante en la labor de eliminar la malaria en el país. Desde  médicos, técnicos, trabajadores sanitarios, hasta voluntarios y toda persona involucrada en el proceso, aporta para que las comunidades estén protegidas. Una ardua labor, más aún si consideramos que se debe llegar a zonas bastante alejadas, atravesando selva, ríos, por caminos de tierra, lugares dónde puede llevar hasta un día entero poder llegar.

Los pobladores ya no tienen que salir de sus comunidades y viajar por horas en busca de atención médica. Ahora, a través de estrategias de movilización social, ya logran tener a su alcance lo necesario para diagnosticar la enfermedad y tratarla.

Durante las épocas secas, los trabajadores trabajan en las riveras del río en motocicletas. Foto PNUD.

Otro aspecto que se toma en cuenta es la migración laboral que existe en la Cuenca del Amazonas; según datos publicados por el PNUD, más de 35.000 trabajadores migran a zonas de difícil acceso a realizar trabajos, como los castañeros o recolectores de nueces del Brasil, quienes permanecen cerca de los grandes afluentes de esta zona y están más propensos a adquirir la malaria. Para responder a esta dinámica particular, los equipos sanitarios móviles están desplazados por las zonas endémicas y también llegan a estas personas; ellos trabajan en las riveras de los ríos en motocicletas durante la estación seca y en botes durante la época de lluvia.

Según información oficial del PNUD, los equipos sanitarios móviles están conformados por cuatro personas, tres de las cuales viajan a las comunidades remotas y la otra permanece en el puesto de salud para garantizar el diagnóstico y tratamiento rápidos y efectivos de la enfermedad. Los trabajadores sanitarios llevan consigo todos los suministros que necesitan, incluidos insecticidas, tanques de fumigación, mosquiteros y rotafolios para las sesiones sobre salud con las comunidades.

Hasta junio del 2016 existían 10 casos de malaria por P. Falsiparum – uno de los tipos más peligrosos por ser altamente mortal-, a la fecha se ha logrado eliminarlo, un avance importante en esta lucha. Ahora se trabaja en disminuir los casos de malaria por P. vivax y eliminar la enfermedad en todo el país.

En Bolivia existe malaria. Las personas en especial de las comunidades endémicas la han padecido, la padecen o están vulnerables a adquirirla en un futuro cercano, pero también existen entidades y personas trabajando para que en el país se pueda eliminar por completo esta enfermedad, y estamos en un buen camino para lograr ello.

Datos:

El Ministerio de Salud informó que durante el proyecto, desde el 2016 al 2018, se han distribuido más de 196.400 mosquiteros impregnados con insecticida, protegiendo de esta manera a más de 390.000 personas. A la vez 10.500 mujeres embarazadas recibieron mosquiteros durante sus controles prenatales y se distribuyeron 148.000 pruebas rápidas para garantizar el diagnóstico oportuno. Se pusieron a disposición 60 microscopios y se han dotado a las instancias de salud de 6 camionetas, 8 deslizadores y 38 motocicletas.

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