Bolivia, entre avances y desafíos

La Constitución Política del Estado Plurinacional de Bolivia en el artículo 14, parágrafo cuarto, prohíbe la discriminación por Orientación Sexual e Identidad de Género; la Ley contra el Racismo y toda forma de Discriminación hace referencia a la homofobia y transfobia y sanciona a quienes incurren en actos discriminatorios y racistas; el Decreto Supremo Nº 1022 señala el 17 de mayo como el Día de Lucha contra la Homofobia y Transfobia en Bolivia, un día que busca la reflexión y la exigencia de derechos por parte de los colectivos TLGB ante las autoridades y la ciudadanía en general.

Gracias a las luchas del movimiento TLGB boliviano y la coyuntura favorable que se viene dando en la región es que se ha dado una apertura favorable en cuanto a normativas y beneficios para el sector; pero el país aún tiene mucho por hacer en favor de este movimiento, entre ellos: el reconocimiento a parejas del mismo sexo -en Bolivia no está permitido el matrimonio igualitario-; la posibilidad de adopción de hijos a parejas diversas y los cupos laborales para estas poblaciones.

Situación Actual

Rodolfo Vargas, secretario del Colectivo TLGB de Bolivia, en conferencia de prensa por el 17 de mayo, mencionó que de acuerdo a estadísticas internacionales y algunas investigaciones de organismos no gubernamentales, el 10% de la población boliviana tiene una orientación sexual distinta a la heterosexual; considerando que el país tiene más de 10 millones de habitantes, esa cifra se traduciría en un millón de personas que muchas veces viven en el anonimato por miedo al rechazo y a la discriminación. Es un número a tomar en cuenta, que aunque no haya sido investigado de manera oficial, llama la atención por la necesidad de contar con políticas públicas en beneficio de estas poblaciones.

“A pesar de existir estas normas legales y otras, aún continúan atropellándose y vulnerando los derechos de las personas con orientación sexual e identidad de género diversa, sobretodo en instancias policiales, entidades de salud, instituciones educativas, el entorno familiar y también a nivel laboral. Continúan impunes varios asesinatos a compañeras y compañeros, sobre todo a personas trans. En los últimos 10 años se han registrado 55 asesinatos en el país; solo 12 llegaron a un proceso de investigación y solo uno obtuvo sentencia”, mencionó Vargas.

El Ministerio de Comunicación de Bolivia se pronunció en el Día Contra la Homofobia y la Transfobia

También señaló que “La prevalencia de la violencia en la población TLGB es inherente a todas las esferas socioeconómicas, no obstante, los entes públicos no ejercen su obligación frente a nuestra población a pesar del reconocimiento constitucional de nuestros derechos fundamentales y las garantías ciudadanas. En la práctica se sigue vulnerando nuestros derechos, hay hechos violentos que pasan desapercibidos ante instituciones y ante la misma población.”

Un amor sin matrimonio

Ana es una diseñadora gráfica que convive actualmente con su pareja Luly quien hace su último año de medicina. Ambas viven su amor con la libertad que les puede dar un país donde existe Ley de Identidad de Género, pero no así Matrimonio Igualitario, un país donde decir gay todavía es considerado un insulto, donde la homosexualidad aún es para ser escondida y genera vergüenza. A pesar que ambas conviven como pareja hace tres años, los familiares y amigos de Luly no saben que ella es lesbiana.

Luly expresa temor a las reacciones en su entorno: “mis padres no son abiertos a estos temas, sé que sería una gran decepción para ellos. Y también por miedo a la discriminación, vi como discriminaron a una persona por ser homosexual, entonces entendí que no es algo para decirlo a ligera. Admiro a quienes hacen pública su orientación, pero creo que la visibilidad no te hace inmune a la homofobia, al rechazo por amar a alguien de tu mismo sexo.”

Ana por su parte no tiene problemas en manifestar su orientación sexual, sus familiares y entorno más cercano saben y la aceptan, aunque señala que en su entorno laboral casi nadie sabe que es lesbiana, y que prefiere no comentarlo: En Bolivia la sociedad no está abierta a este tema, ya me ha pasado que un compañero de trabajo al enterarse se lo comentó al resto de personas en mi oficina y hubo mucho chisme, comentarios de burla, mis compañeras ya no me tenían la misma confianza, tuve que cambiar de trabajo. Si no lo comunico a mi entorno laboral estoy tranquila y no es un requisito que ellos lo sepan.”

Sobre este tema, Vargas también se refirió a un punto importante para las parejas de las diversidades sexuales “El acceso a vivienda se hace muy complejo para una pareja de diversa orientación sexual, porque intentan dejar un crédito, un puesto, que les ayude a consolidar su familia, que en nuestro país no está reconocido, eso nos lleva necesariamente a no tener un futuro con derechos para las familias diversas en todo el territorio nacional.”

Un problema por el que nuestra pareja entrevistada está pasando: “Tenemos una casa y vamos a comprar una moto, es el resultado del trabajo de ambas y sabemos que es de las dos aunque legalmente figure el nombre de una sola persona. Estamos emprendiendo un matrimonio juntas y como en todo matrimonio debe existir la confianza, pero también somos conscientes de que nunca se sabe lo que puede pasar, en ese sentido el Estado nos ayudaría mucho en brindarnos la posibilidad de vivir en pareja, esperemos que pronto se logre aprobar  el “Acuerdo de Vida en Familia” y podamos estar ambas respaldadas legalmente”, dijo Ana

Educación para prevenir la homofobia

Para Vargas el tema educativo es importante, hace falta mucho respeto hacia el otro, no solo en el ámbito de las diversidades, sino también hacia otras poblaciones, desterrando el racismo, la homofobia y la transfobia, “se traduce en un frágil sistema educativo, el respeto como tal debería ser una política estatal y que debe comenzar necesariamente en las generaciones más jóvenes que se insertan paulatinamente en la sociedad a través de la escuela formal, esta es una propuesta a largo plazo, pero necesaria, que busca romper una vez por todas el prejuicio, el estigma y la discriminación e intenta aportar a la construcción de una sociedad plural, que es el anhelo indiscutible de toda sociedad”, mencionó.

Este día sirve, entre otras cosas, para que diversos colectivos de la comunidad TLGB manifiesten sus necesidades, para que las autoridades recuerden que existen y respondan a sus problemáticas. Y también sirve para que la población en general comprendamos que debemos, de una vez por todas, dejar de señalar “al o la diferente” e incluirlos dentro de la dinámica social como iguales, con deberes y derechos.

Todos los artículos pueden ser compartidos y publicados siempre que sean citados los datos de la fuente.