Por Claudia Martínez
En Colombia se ha normalizado el uso de eufemismos para hablar de violación de derechos, de violencia y discriminación, para nombrar lo doloroso o para invisibilizarlo. Hace una semana el turno fue para la población LGBTI. En un comunicado enviado al partido político que representa a la derecha colombiana por unas personas que se autodenominaron como Población no heterosexual, manifestaron el apoyo a la campaña del candidato Iván Duque.

Una vez recibido el documento, el líder del partido Centro Democrático, Álvaro Uribe Velez,  senador de la república y expresidente de Colombia en el periodo 2002 -2010, publicó un video en su cuenta de Instagram en el que manifestó:

A través de su cuenta de Instagram, Uribe se refirió a las poblaciones LGBTI sin mencionarlas.Ciudadanos, con algunos compañeros del centro democrático, hemos recibido una carta de población no heterosexual en la cual manifiestan su apoyo a los doctores Iván Duque y Marta Lucía Ramírez. A título personal y por mi responsabilidad política en el centro democrático, expreso lo siguiente: todo el respeto a la intimidad, nuestro concepto democrático de  seguridad nos lleva a rechazar amenazas contra cualquier colombiano, las diferencias que existan en temas de adopción, matrimonio, aborto, deben respetar la ley, la jurisprudencia, el dialogo de libertad de religión y de credo y el necesario respeto a la objeción de conciencia. El decreto 762 del 2008 de nuestro gobierno está vigente y debe aplicarse”.

Este pronunciamiento fue una sorpresa para el país y generó rechazo en sectores que identificaron este acto como un paso atrás en el proceso de participación, reconocimiento y trabajo organizado de la población LGBTI y evidencia el oportunismo político.  La declaración de Uribe Velez es confusa, habla intentando plantear una posición sin hacerlo, hace menciones extrañas a la diversidad sexual y, finalmente, cita un decreto del 2008 que realmente es del 2018, todo esto es un eufemismo.

Como respuesta, la excandidata a la vicepresidencia Claudia Lopez, que además hace parte de la población LGBTI refirió: la verdadera amenaza para Colombia es Uribe, su partido, su candidato y su coalición que abiertamente promueven la discriminación y el odio, que existen seres humanos que pueden tener unos derechos y otros que no pueden tener los mismos, cosa que es contraria a la ética a la humanidad”.

Ivan Duque, candidato de la derecha a la presidencia. Martha Lucia Ramirez, fórmula presidencial y Alejando Ordoñez, ex procurador general de la nación.

La candidatura de Duque está respaldada por funcionarios y exfuncionarios públicos que han agredido y discriminado a la población LGBTI y se niegan a reconocer la diversidad y los derechos de esta comunidad en nombre de la moralidad y la familia como institución. En esa coalición se encuentran también los líderes de la iglesia cristiana MIRA, un grupo religioso que se encuentra -y actúa públicamente- en contra del reconocimiento  de los derechos de las minorías.

Posiciones públicas de discriminación

En julio del 2015, el entonces procurador general y hoy un aliado del partido Centro Democrático, Alejandro Ordóñez,  manifestó su postura negativa frente a que parejas del mismo sexo igualen sus derechos tanto en matrimonio civil como en la adopción. Aún hoy, Ordóñez insiste en que el “matrimonio es una unión sexual cuya característica es la dimensión sexual de la persona varón y la persona mujer” y que “la distinción sexual no es, por tanto, meramente biológica, sino que es psíquica, espiritual y corporal, pues afecta a toda la persona, sea varón o mujer”.

En julio del 2016, la entonces senadora Viviane Morales, promovió un referendo en el que se decidiría si las parejas del mismo sexo y las personas solteras pueden adoptar, referendo discutido en la cámara de representantes y fue hundido por una votación 20/12. Ella también es una aliada en la campaña del partido Centro Democrático.

En Agosto del 2016 el entonces procurador general Alejandro Ordóñez, el Senador Álvaro Uribe Vélez y la conferencia episcopal colombiana convocaron una marcha en contra de la supuesta “ideología de género” que, según ellos, intentó implementar la entonces ministra de educación Gina Parody en los colegios de Colombia. Ese continúa siendo un caballito de batalla del partido.

En el 2017, la oposición a los acuerdos de paz que se realizaban en La Habana – Cuba, viralizó que los acuerdos ponían en riesgo a la familia, pues estaban hechos con las directrices “peligrosas” de la “ideología de género”, esto porque los acuerdos estaban construidos con enfoque de género. Más tarde, el 2 de octubre el 50,21 por ciento de los votantes dijeron que NO al acuerdo de paz.

El uso del término no heterosexuales para referirse a población LGBTI es un eufemismo más usado  para buscar aceptación de un grupo específico. Además, el uso del término por el líder de la campaña evidencia oportunismo disfrazado con prudencia en una campaña que se ha encargado de aumentar la discriminación hacia la población. En este caso, el eufemismo confunde, agrede; por parte de los firmantes denota temor; por parte del partido político  oportunismo, manipulación,  promueve el odio, la clandestinidad. Las cosas se deben llamar por su nombre y la población LGBTI debe ser reconocida también en el discurso de quienes pretenden gobernar.

Todos los artículos pueden ser compartidos y publicados siempre que sean citados los datos de la fuente.