Por Jorge Labrador.-

Contar historias de la crisis que vive Venezuela sin darle rostro al desabastecimiento total de antirretrovirales es como dejar por fuera a todos aquellos que desean que sus voces sean escuchadas para contar cómo sobreviven a una de las peores pesadillas de la historia.

Geovanny Álvarez tiene 47 años y lleva 12 años viviendo con VIH. Vive en la ciudad de Valencia, estado de Carabobo en Venezuela, a unos 300 kilómetros de la capital del país. Él muestra su rostro y se ha convertido en uno de tantos venezolanos que lucha para sobrevivir en medio de tantas carencias.

Geovanny Álvarez se ha convertido en uno de tantos venezolanos que lucha para sobrevivir en medio de tantas carencias.

Nos contó este joven valenciano que al segundo año de ser diagnosticado comenzó a tomar efarivenz (Stoctrin) y el reformulado de lamiduvina y zidovunida (Combivir). Posteriormente, el 15 de marzo pasado y con motivo de la falta de medicamentos antirretrovirales le cambiaron el esquema a tenofovir, emtricitabina y efavirenz (Viraday) que, según nos indicó, tampoco está llegando al país desde marzo de este año. Según explica Geovanny, el desabastecimiento de estos medicamentos de alto costo en las farmacias del estado de Carabobo es del 100%.

Al igual que Geovanny,  unas 80 mil personas en Venezuela que están inscritas en el Programa de VIH- Sida del Ministerio del Poder Popular para la Salud  sufren las consecuencias de la fallas en los 27 esquemas de tratamiento antirretroviral,  que como  han denunciado organizaciones sociales que trabajan en VIH en Venezuela han generado la muerte de muchas personas que viven con esta condición de salud.

Explicaba Jhonatan Rodríguez,  presidente de la ONG StopVIH, que  la grave situación del desabastecimiento se ha agudizado, pues en promedio mueren 9 personas con VIH al día por falta de medicamentos. Indicó Rodríguez que no hay nada en los hospitales: “El gobierno es responsable de todas las muertes que se están dando y también de las nuevas infecciones que están apareciendo”, alegó.

Geovanny nos contó que él  tiene 9 meses sin tomar sus medicinas, lo que le  ha generado una pérdida de peso y ciertas complicaciones de salud como infecciones oportunistas. “Motivado a la interrupción de mi tratamiento ya he perdido peso; antes pesaba 64 kilos y ahora peso 54; ya están volviendo a darme sudoraciones nocturnas, cambio de temperamento, es decir cambio de humor; hace poco salí de un cuadro de anemia, mi hemoglobina la tenía en 9; ya gracias a Dios logré estabilizarla, y aparte de eso vivo con otras patologías médicas, pues soy hipertenso y cardiópata y no me preguntes cómo hago para conseguir estos medicamentos porque es toda una odisea”.

“Quiero vivir, dame esa oportunidad”

Explicó StopVIH que las interrupciones en el suministro de medicamentos antirretrovirales (ARV) en Venezuela ocurren desde noviembre del año 2009 y se han venido agudizando al punto de alcanzar el 100% de desabastecimiento, no solo de ARV sino también de insumos esenciales como reactivos para pruebas de diagnóstico (Elisa) y control (CD4 y carga viral), así como fórmulas lácteas para niños nacidos con VIH, que no pueden ser amamantados porque la lactancia es una vía de transmisión del virus.

Manifestación por el desabastecimiento de medicamentos en Venezuela.

Indicaron que además existe escasez de condones, lo que imposibilita la prevención del VIH. Por otra parte, la ausencia total de fármacos para tratar infecciones oportunistas como tuberculosis, toxoplasmosis, citomegalovirus, sífilis, gonorrea, entre otras, forman parte de este drama que viven las personas afectadas.

“Cada día vemos con más dolor y desesperanza cómo se nos están muriendo seres humanos venezolanos en nuestros hospitales por el desabastecimiento de medicamentos, antirretrovirales y para tratar otras morbilidades como diabetes, hipertensión, infecciones respiratorias y diarreas”, dijo el representante de StopVIH.

Según datos de esta organización, se estima que en Venezuela más de 1.200.000 personas pudieron haber contraído el VIH. Y de acuerdo a los indicadores del Ministerio de Salud, unas 88 mil personas están inscritas en el Programa Nacional De Sida para recibir tratamiento antirretroviral. A estas cifras se suma, según el Ministerio de Salud, que unas 11 mil personas contraen VIH todos los años, 800 de ellas son niños que nacen de mujeres con VIH.

Pero lo más triste y alarmante, señala esta organización social, es que según ONUSIDA mueren cada año al menos 3.300 personas por causas asociadas al sida en el país.

Geovanny no quiere formar parte de esta lista de personas que podrán morir en Venezuela por falta de antirretrovirales. Él hizo un llamado al ministro de Salud Luis López, al presidente de la República Nicolás Maduro, para que de una vez por todas les den a todos los pacientes crónicos una respuesta definitiva sobre la compra de los medicamentos que necesitan. “Que de una vez por todas dejen entrar los donativos al país y que sean distribuidos en las farmacias para que los pacientes podamos retirarlos y cumplir con nuestro tratamiento”, afirmó Geovanny.

Finalmente, explicó Jonathan Rodríguez que algunas personas tienen posibilidades económicas para comprar medicamentos para unos dos o tres meses y lo hacen viajando a otros países como Colombia, Panamá, España, Estados Unidos; otras personas esperan que fundaciones como Acción Solidaria, StopVIH, Mavid, entre otras les asistan con las donaciones de medicamentos cuando tienen disponibilidad de ellos; y otras personas quedan a la espera de que el Estado cumpla con su obligación de garantizar el acceso a los fármacos para poder vivir.

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