Por Jorge Cruz.-

El tratamiento para la hepatitis C con antivirales de acción directa, como el sofosbuvir, a revolucionado la respuesta a esta infección en el mundo. El problema con esta magnífica cura es su exorbitante precio en la región latinoamericana.

En Colombia, cuando se iniciaba el acceso a los medicamentos, se hablaba de más o menos 100 millones de pesos colombianos por tratamiento (alrededor de 34500 dólares), pero gracias a la labor que la campaña “Regálate un Minuto” ha venido realizando, se logró, junto al Ministerio de Salud y el Fondo Estratégico de la OPS, reducir los costos hasta 20 millones de pesos (alrededor de 6900 dólares).

La primera fase de la campaña busca difundir información sobre la infección.

David Morales Alba, director de  comunicaciones de la campaña , explica que “puede ser aún más barato, lo que impide que así sea es que solo hay un laboratorio productor que pone el precio que desea a nivel mundial”. Ciertamente, en muchos de los países solo existe una versión del medicamento sofosbuvir, producida y comercializada por la farmacéutica multinacional Gilead.

Los altos precios de sofosbuvir no afectan solamente a Colombia y a los países de ingresos medios, donde los recursos son limitados, pues los países de ingresos altos también se han unido a esta preocupación. Laboratorios Gilead puso el precio dependiendo de la capacidad económica de los países: “Mientras que en Estados Unidos el tratamiento cuesta 84 mil dólares, Francia negoció y logró bajar a 45 mil, pero España -que fue ‘mejor negociante’-  bajó el precio a 15 mil dólares -señala Morales, y explica- en los países donde la molécula no está patentada, el tratamiento puede costar 300 dólares, es decir casi 900 mil pesos colombianos”.

En Colombia, el laboratorio que posee la patente retrasó el registro del INVIMA (instancia que otorga el registro sanitario), por lo que las compras anteriores fueron adquiridas bajo la figura de “medicamento vital no disponible” sin dejar registro del precio pagado por el país.

Regálate un Minuto

La campaña tendrá una duración de dos años y tiene varias fases. La primera es la sensibilización por medio de talleres para dar a conocer la enfermedad, en qué consiste, cómo se contagia, cómo se previene y como se accede a tratamiento gratuito en el sistema público. La segunda, es acercarse a las entidades gubernamentales pertinentes en el tema para lograr, principalmente, la regulación del precio del tratamiento y acelerar el acceso.

En distintas regiones de Colombia se realizan sesiones informativas y de promoción de la prueba y el tratamiento.

Según el plan de la Organización Mundial de la Salud (OMS), para el 2030 las hepatitis virales deben ser eliminadas. Esto podría ser viable en Colombia, si se escucha a las organizaciones que hacen prevención y promoción de la respuesta a la infección.

La campaña trabaja con toda la sociedad civil. “Actualmente tenemos vinculadas 25 organizaciones de diferentes ciudades: Bogotá, Cali, la costa Caribe y el eje Cafetero”, comenta Morales. Dentro de estas organizaciones se encuentran integrantes de la comunidad LGBTI, trabajadoras sexuales, organizaciones de pacientes y, debido a que las personas con VIH presentan una alta incidencia de coinfección, la campaña ha apelado a las entidades que trabajan en la respuesta al sida.

Sobre el virus de la Hepatitis C

El virus de la hepatitis C tiene la capacidad de sobrevivir en el ambiente por varias semanas, por esta razón es fácil el contagio del mismo. Por ejemplo, dice David: “si los utensilios del manicure no se esteriliza adecuadamente y en el procedimiento se cortó a la persona que tenía el virus de la hepatitis, el siguiente cliente puede ser contagiado por medio de esos utensilios”. También se puede contagiar por medio de procedimientos de pearcing, tatuajes y demás, pues hay un contacto con la sangre, de ahí la importancia de ir a lugares certificados para realizar estos procedimientos.

Usted podría tener el virus sin saberlo

En Colombia, el control de Hepatitis C en los bancos de sangre se inició recién en 1996, 16 años después del descubrimiento de la enfermedad y cuatro luego de la aparición del test en fluidos biológicos. Las personas que recibieron transfusiones antes de este año pueden tener el virus y no saberlo, ya que la sintomatología puede tardar hasta 20 o 30 años en presentarse.

Son varias las razones que motivan esta campaña. “Esto apenas se está empezando a implementar y es importante hacer seguimiento al resultado de las gestiones que se vienen haciendo”, dice con entusiasmo el comunicador de la campaña.  La idea es sensibilizar al público y buscar un precio del tratamiento más accesible, de manera que el sistema de salud pueda garantizar la atención a todas las personas que la necesitan.

Para más información sobre la campaña Regálate un minuto, vaya a https://www.regalateunminuto.net/

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