Durante la Conferencia Mundial sobre hepatitis, el año pasado, en Sao Paulo, el Ministerio de Salud de Brasil anunció que pondría en marcha un ambicioso plan para eliminar la hepatitis C hasta el 2030. Ese plan podría no concretarse ante las nuevas amenazas de la farmacéutica estadounidense Gilead, que bloquearían la entrada de medicamentos genéricos al país.

El año pasado, Brasil anunció que pondría en marcha un ambicioso plan para eliminar la hepatitis C hasta el 2030.

En casi 700 mil se calculan los casos de hepatitis C en Brasil, según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), y todos ellos debían ser tratados en los próximos años con una combinación de antivirales de acción directa que incluyese el medicamento sofosbuvir, bajo el supuesto que el país accediera a versiones genéricas de dicho medicamento.

En un mercado de competencia de medicamentos gana la salud

En Brasil, el tratamiento de doce semanas con sofosbuvir puede llegar a costar hasta 4200 dólares, lo cual limita el número de personas que pueden ser tratadas en el Sistema Único de Salud que es público y gratuito. Por ello, el país anticipaba un escenario de competencia en el mercado farmacéutico que contribuya a reducir los precios de los medicamentos y se beneficie a más personas.

“La competencia con genéricos puede resultar en una cura más accesible para las 700 mil personas con hepatitis C en el país. Brasil puede enviar un mensaje al mundo, con decisiones que estimulan la competencia y permiten mayor acceso a tratamientos”, dice Felipe Carvalho, de Médicos sin Fronteras en una entrevista a Folha do Sao Paulo.

El 5 de julio de este año, el Instituto de Tecnología en fármacos – Farmaguinhos/Fiocruz, en alianza con Blanver una farmacéutica local, anunció en su página web que iniciaría de inmediato la producción del medicamento sofosbuvir de 400mg, tras haber obtenido el registro de Anvisa, la autoridad reguladora de medicamentos. Farmaguinhos – Fiocruz ofreció la pastilla a 8,50 dólares al Ministerio de Salud, un precio muy por debajo del de su competidor, Gilead, que ofreciera el mismo medicamento a 34,32 dólares.  Teniendo en cuenta que se pretendía dar tratamiento a 50 mil personas durante el año 2019, Brasil podía ahorrar, solo en este medicamento, alrededor de 108 millones de dólares si compraba la versión genérica local.

El bloqueo de Gilead

Gilead introdujo 126 pedidos de patente para sofosbuvir, de los cuales 124 ya han sido rechazados por el INPI y dos están en análisis.

En un mercado de competencia, los ministerios de Salud pueden tener acceso a precios más asequibles y ampliar la provisión de medicamentos a la población que los necesita. Sin embargo, esta competencia y el acceso a versiones genéricas de sofosbuvir en Brasil se han visto limitados por las medidas de protección de la propiedad intelectual que interpuso la farmacéutica multinacional Gilead. La empresa introdujo 126 pedidos de patente para dicha droga, de los cuales 124 ya han sido rechazados por el Instituto Nacional de la Propiedad Intelectual (INPI) y dos están en análisis. De otorgarse alguno de ellos, el acceso a la versión genérica podría bloquearse por muchos años. Es importante hacer notar que mientras dure la evaluación de la patente, el mercado brasilero suele funcionar como si esta ya hubiera sido otorgada.

La Folha de Sao Paulo también recogió las palabras de Pedro Villardi, coordinador del Grupo de Trabajo en Propiedad Intelectual, quien señaló que esperando una decisión negativa del INPI en relación a la patente de Gilead, la empresa interpuso una acción judicial pidiendo la reversión de dicha decisión antes de que esta hubiera salido.

Ante esta situación, las compras están paralizadas y más de diez mil personas que están en lista de espera por el tratamiento no pueden acceder a él.

La lucha contra los genéricos para hepatitis C es mundial

Médicos sin Fronteras (MSF) lanzó una petición a través de la plataforma Change.org en la que pide al INPI que rechace la patente a sofosbuvir. En dicha petición, MSF señala que “(el acceso a sofosbuvir) está amenazado en nuestro país. La empresa farmacéutica Gilead Sciences presentó una solicitud de patente del medicamento en Brasil. En el caso de que la patente sea concedida por el Instituto Nacional de Propiedad Industrial (INPI), la empresa tendrá asegurado el monopolio, haciendo que el tratamiento permanezca inaccesible para buena parte de la población y manteniendo elevados los costos para el Ministerio de Salud”.

MSF adquiere el mismo medicamento para tratar a personas con hepatitis C en sus proyectos a nivel mundial a 120 dólares, es decir casi 97% menos que el precio que se ofrece en Brasil.

La petición precisa que MSF adquiere el mismo medicamento para tratar a personas con hepatitis C en sus proyectos a nivel mundial a solo 120 dólares, es decir casi 97% menos que el precio que se ofrece en Brasil.

En Colombia, las organizaciones de sociedad civil han presionado por la regulación de precios del medicamento, acción que fue utilizada como argumento desde las multinacionales para bloquear la entrada del país a la OCDE, aunque el país fue admitido. Chile, por su parte, ha sido firme en declarar de interés público el medicamento sofosbuvir para afianzar el camino hacia una licencia obligatoria y permitir la entrada de versiones genéricas. En Argentina la patente fue solicitada pero no fue concedida, hoy ya se fabrican genéricos a nivel local y miles de personas han sido tratadas.

Brasil debe rechazar la patente solicitada para sofosbuvir y garantizar el acceso a medicamentos para decenas de miles de personas con hepatitis C a nivel nacional; así se mantendrá a la vanguardia en la defensa del derechos a la salud y seguirá siendo un ejemplo para América Latina y el Caribe.

Tú también firma la petición.

Fuentes:

Em guerra bilionária, farmacêutica tenta barrar genérico contra hepatite C

Peça agora a rejeição da patente do medicamento para a hepatite C.

Todos los artículos pueden ser compartidos y publicados siempre que sean citados los datos de la fuente.