Hace instantes, y por unanimidad, la Junta Directiva del Fondo Mundial aprobó una subvención extraordinaria de cinco millones, por un año, para la compra urgente de antiretrovirales (ARV) para Venezuela. En los últimos dos años, algunas delegaciones y organizaciones de la sociedad civil lideraron una campaña orientada a abrir una oportunidad para que el Fondo financie una respuesta en el contexto de la crisis sanitaria en este país. Para el Fondo, Venezuela es un país no elegible, pero debido a la emergencia sanitaria, en la última reunión de la Junta aprobó una decisión sobre cómo abordar estos países en crisis.

Cinco millones de dólares se destinarán a aliviar las brechas en el tratamiento del VIH en Venezuela.

Inmediatamente después de la 39ª Reunión de la Junta, en mayo de 2018, la Secretaría inició una evaluación rápida de Venezuela, a la luz de la prolongada crisis económica y el impacto significativo que ha tenido en el sistema de salud del país, en particular, la disponibilidad de medicamentos que salvan vidas, insumos para el diagnóstico y prevención del VIH, la tuberculosis y la malaria.

Con base en esta evaluación, el Comité de Estrategia de la Junta y la Secretaría del Fondo recomiendan que la Junta proporcione cinco millones de dólares para ayudar a aliviar las brechas en el tratamiento del VIH en Venezuela. Con base en la información proporcionada por la OPS y el ONUSIDA, la Junta consideró que las brechas críticas en el tratamiento del VIH constituyen la necesidad más urgente entre las tres enfermedades y recomiendan proporcionar USD 4,9 millones para comprar ARV directamente a través de la OPS y USD 100,000 para apoyar a la sociedad civil venezolana, a través de ONUSIDA, para supervisar la entrega de medicamentos a las personas con VIH.

La Junta votó por unanimidad:

- Expresa su constante preocupación por la crisis de salud pública en Venezuela, un país que actualmente no es elegible para recibir financiamiento del Fondo Mundial, como también el impacto adverso en la lucha contra el VIH, la tuberculosis y la malaria en Venezuela y la región;

- Reconoce la propuesta extraordinaria de financiación presentada por la Secretaría, y desarrollada en consulta con los socios y la sociedad civil, de conformidad con el enfoque de posible participación con países no elegibles en crisis aprobado por la Junta a través de GF / B39 / DP04;

- Reconoce que las circunstancias de emergencia en Venezuela y la naturaleza excepcional del financiamiento propuesto requiere un acuerdo único de implementación y gestión, que difieren sustancialmente del modelo de financiamiento estándar del Fondo Mundial y las políticas aplicables.

La Junta recomendó comprar directamente a través del Fondo Estratégico de la OPS.

- Acepta que los mecanismos de implementación y gestión propuestos implican riesgos únicos, incluso que la Oficina del Inspector General no podrá proporcionar a la Junta la garantía, ya sea mediante auditoría o investigación, sobre los fondos desembolsados ​​bajo los arreglos de financiamiento propuestos;

- Con base en la recomendación del Comité de Estrategia, aprueba la inversión y los términos establecidos en el Anexo 1, para proporcionar USD 5,000,000 para apoyar la adquisición de productos de salud críticos para Venezuela;

- Solicita la participación continua de los socios, donantes y otras partes interesadas relevantes para apoyar aún más una respuesta regional a la crisis de salud en Venezuela.

La situación del VIH en Venezuela

Algunos de los datos que fueron presentados por OPS y ONUSIDA son:

Los últimos datos oficiales disponibles, de 2016, estiman que había 120,000 personas viviendo con VIH, 6500 nuevas infecciones anuales y 2500 muertes relacionadas con el sida. Mientras que la prevalencia nacional en adultos (adultos de 15 a 49 años) es del 0,56%, no hay datos de prevalencia para poblaciones clave, como hombres que tienen sexo con hombres (HSH) o trabajadores y trabajadoras sexuales, que se estima tienen una prevalencia de más del 5%.  Hasta la fecha no ha sido posible llevar a cabo una encuesta bio-conductual para estimar el tamaño y la prevalencia del VIH en poblaciones clave, aunque hay un estudio en curso para HSH, con el apoyo de la OPS y el ONUSIDA.

Es clave resaltar que la respuesta nacional al VIH se ha deteriorado significativamente, particularmente en la provisión de tratamiento ARV, diagnóstico y tratamiento de infecciones oportunistas, pruebas de laboratorio y monitoreo, carga viral, y productos clave de prevención.

En la actualidad, hay 69667 personas con tratamiento ARV; de ellas, aproximadamente 58,000 han experimentado interrupciones de tratamiento debido a desabastecimientos de antirretrovirales. Hay un desabastecimiento de la mayoría de los ARV, el gobierno solo está adquiriendo cerca del 4% de las necesidades totales del programa y las existencias de algunos regímenes de tratamiento solo alcanzan para 1 o 2 meses.

Si bien las donaciones de medicamentos de los asociados de la ONU, la sociedad civil y otros organismos han sido esenciales para apoyar el programa nacional, estas han sido medidas provisionales y descoordinadas que no son sostenibles en el largo plazo y han aumentado la preocupación sobre el desarrollo de resistencia a los medicamentos.

Una de las acciones acordadas de la misión técnica de la OPS y el ONUSIDA en junio de este año fue revisar los protocolos de tratamiento antirretroviral para la mayoría de los usuarios, optando por un régimen basado en dolutegravir (DTG) – en línea con directrices actualizadas de la OMS, más simplificadas, mejor toleradas, con menos probabilidad de fallo terapéutico y más rentables.

Es oportuno señalar que las estimaciones realizadas por la misión conjunta para las tres enfermedades establecieron que en el primer año se necesitaría más de 40 millones de dólares. En ese contexto, el monto aprobado parece ínfimo pero salvará muchas vidas con una suma significativa de ARV entregados en el país y un ordenamiento de los esquemas terapéuticos.  También cabe anotar que, por el tamaño de la subvención y las características de las necesidades más urgente y la existencia de medicamentos e insumos para tuberculosis y malaria en Venezuela en la actualidad, se priorizó VIH, aunque la respuesta a las tres enfermedades se inscribe en una muy profunda crisis sanitaria.

Aunque con una larga demora y un innecesariamente complejo proceso de discusión en la Junta, finalmente las delegaciones han decidido por unanimidad dar una mano en la crisis venezolana, apoyo que debe diligenciarse con la premura del caso. Es de esperar que una vez concluida esta primera inversión, el Fondo considere una nueva asignación, ya que la crisis es para largo.

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