Como en la edición anterior, la Prevención Combinada y la PrEP tuvieron un lugar preponderante en el programa, con una sesión plenaria. A diferencia del 2016, hubo en la sala menos anticuerpos para la discusión sobre la Profilaxis Pre-exposición (PrEP) y se debatió más sobre su posible implementación. El sabor amargo que nos queda es caer en cuenta que en Argentina llevamos dos o más años discutiendo la PrEP y no se ha entregado un solo frasco en el sistema público de salud.

En Argentina llevamos dos años o más discutiendo la PrEP y no se ha entregado un solo frasco en el sistema público de salud.

En términos de nuevas infecciones, en Argentina, en dos años, trece mil personas son diagnosticadas con VIH. ¿Cuántas de estas infecciones se habrían prevenido con la PrEP? Si vemos a modo de ejemplo un dato reciente, el informe anual de la epidemia, publicado la semana pasada por el Reino Unido (@PHE_uk), en el período 2015-2017 se redujo el número de nuevas infecciones en un 28%. En Argentina, hubiera representado alrededor de 3.600 personas que seguirían siendo VIH negativas. Este es el costo de las oportunidades perdidas que pagarán las personas más vulnerables, mientras seguimos discutiendo en círculo sobre los modelos.

Aquí hay responsabilidades compartidas, por el (ex) Ministerio de Salud de la Nación y la Administración Nacional de Medicamentos (ANMAT) que han demorado el registro de la PrEP oral (Truvada® y sus versiones genéricas) para la prevención, que hubiera facilitado un programa de acceso en los Centros de Salud Pública. En el evento del 2016, la Dirección de Sida e ITS había anunciado que pondría en marcha un programa de PrEP, sin sospechar los obstáculos que encontrarían en los niveles más altos de la cartera de salud.

Para ser justos, reconozcamos la contribución en el retraso de las conservadoras Sociedades Científicas locales que se han demorado más de 4 años en incorporar la PrEP en sus recomendaciones de prevención y tratamiento, como también, de algunos de sus referentes principales que la cuestionaban por lo bajo y a los oídos de los tomadores de decisiones.

Por otra parte, algunos científicos siguen promoviendo pruebas clínicas y estudios autóctonos sobre un abordaje ampliamente efectivo y recomendado categóricamente (para las y los humanos, vivan donde vivan) por las Agencias de Naciones Unidas y la Sociedad Internacional sobre Sida. Por último, el mérito de algunos actores de la sociedad civil que sostuvieron una resistencia pasiva y agresiva para frenar la implementación.

Fundación Huésped organizo un simposio para compartir a los últimos hallazgos.

La PrEP se utiliza en la Argentina y hace años. ¿Por quiénes? Por un sector de clase media alta de gays, acomodados, con el poder adquisitivo para comprar las pastillas en las farmacias y usarlas, con o sin la intervención de un médico. El acceso a la PrEP en el país es un claro ejemplo de la inequidad en el acceso a la salud, apoyada y potenciada por todos aquellos que frenan su implementación en el sector público. Mientras tanto, las poblaciones en riesgo sustancial, sobretodo personas trans, gais y otros hombres que tienen sexo con otros hombres (HSH) – no todos y todas,  sino las personas que no usan en forma consistente el preservativo, que han tenido recientemente una ITS o tienen un pareja VIH positiva, continúan en riesgo de adquirir la infección.

Necesitamos incrementar los servicios de prevención combinada focalizados en estas poblaciones, que incluyan al menos: (1) La prueba de VIH e ITS regulares, (2) Entrega de preservativos y lubricantes, (3) Acceso a la Profilaxis Post-exposición (PEP) a la personas que presumen haberse expuesto al VIH en las últimas 72 horas durante un acto sexual, (4) Tratar en forma inmediata con antirretrovirales (e independientemente de su CD4 y Carga Viral) a todas las personas con VIH y (5) Ofrecer la PrEP a todas las poblaciones en riesgo sustancial. Todo esto en forma voluntaria y bien informada.

¿Quién demandará el acceso a la prevención?

A diferencia del tratamiento, con la PrEP no existirá un colectivo de personas que presionen y exijan por el acceso. En la medida que no generemos presión desde las sociedad civil, las ONG y las organizaciones LGTBIQ, nos volveremos a encontrar -en dos años más-, para otro simposio donde hablaremos lo bien que funciona la PrEP en el resto del mundo. ¿Con qué costo? Otras 13.000 personas recientemente infectadas con el virus que no tuvieron acceso al derecho a la salud porque hay mucha gente “que no se ocupa o viene poniendo palos en la rueda”.

Todos los artículos pueden ser compartidos y publicados siempre que sean citados los datos de la fuente.