Entre el 22 y 25 de octubre, el Ministerio de Desarrollo e Inclusión Social, realizó la VII Semana de la Inclusión Social, denominada “Conectando Futuros: Juventudes por el Desarrollo y la Inclusión Social” en el Centro de Convenciones de Lima, donde estuvieron como protagonistas los jóvenes, las poblaciones del ámbito amazónico, rural y personas con discapacidad; en segundo plano quedaron otras poblaciones que necesitan ser incluidas también dentro de este tipo de evento, como las personas LGBTIQ+.

En la inauguración, la Ministra de Desarrollo e Inclusión hizo una importante reflexión sobre la inclusión social.

Cuando hablamos de Inclusión Social, nos referimos a aquellas poblaciones históricamente vulneradas y relegadas, que no cuentan con representación política y una participación activa, dentro de los distintos espacios de la sociedad, especialmente aquellas que son invisibilizadas como los pueblos amazónicos, población afrodescendiente y comunidad LGTBIQ.

La Ministra de Desarrollo e Inclusión Social, Liliana La Rosa, en sus palabras de inauguración dijo; “En nuestro país nadie sobra, todos tienen que ser incluidos y estamos avanzando como Estado garante de derechos y que estos derechos sean parte del disfrute de todos los ciudadanos”. Si bien la Ministra reflexiona acerca del significado de inclusión social, en la realidad aún subsisten muchas desigualdades a la que nos enfrentamos las poblaciones vulnerables, especialmente las personas trans, que no disfrutan del derecho pleno a su identidad y siguen siendo víctimas de la violencia social e institucional por falta de políticas que las respalden.

Dentro del evento hubo muchos conversatorios dirigidos especialmente a la juventud, uno de ellos “La Agenda de la adolescencia, una generación ilimitada”, donde estuvieron presentes representantes de la UNICEF y El MIDIS. Corresponsales Clave, converso con ellos acerca de la invisibilización de la comunidad LGTBIQ dentro del evento.

Víctor Zamora, jefe del Gabinete de asesores de la ministra, Liliana La Rosa, comentó: “En este momento no tenemos ningún programa para esa población, lamentablemente, ya que nuestros programas están dirigidos a población en situación de pobreza; sin embargo, estamos en proceso de redefinir las políticas del ministerio, donde se incluya a esta comunidad”.

Por su parte, Olga Isaza, Representante de UNICEF en Perú, acerca de la niñez trans en nuestro país y las labores que realiza UNICEF a su favor, comentó: “Nosotros, directamente, no; tenemos cuatro objetivos prioritarios, una de ellos es la eliminación de la violencia contra toda la niñez, eso incluye a los niños trans, cualquiera de las categorías de género que haya, nosotros estamos trabajando para que no haya violencia contra ellos”.

Las personas trans y sus problemáticas específicas continúan invisibilizadas, son parte de la niñez en general y muchas de ellas viven en situación de pobreza, pero sus vulnerabilidades aún no son abordadas por el Estado.

Cabe mencionar que el único espacio donde estuvo presente la diversidad fue en el conversatorio “La sociedad civil en el desarrollo social y la vigilancia ciudadana”, donde estuvo como ponente Gahela Tseng, representante de la Asamblea Nacional de Consejos Regionales de la Juventud (ANACOREJU), quien habló sobre las problemáticas que sufren las juventudes, incluyendo a la diversidad. Puede ver su intervención aquí.

Otros jóvenes líderes de organizaciones de la sociedad civil como Guido Mamani, coordinador General de La Red Nacional Jóvenes Cambiando VIHDAS, que agrupa a jóvenes con diagnóstico positivo, y Jessica Huamán, presidenta de NUTRIEDUCATE Perú y recientemente regidora electa para la Municipalidad de Lima, coincidieron en que al no incluir a la población de la comunidad LGTBIQ, personas con VIH y otras poblaciones vulnerables, se continúa invisibilizando a un grupo poblacional que requiere la atención del Estado para el ejercicio pleno de sus derechos. “En realidad debieron de tocarse a pinceladas temas más inclusivos como personas viviendo con VIH, chicas y chicos trans, población indígena; sin embargo, no he visto ningún representante en alguna de las mesas que se presentaron”, comentó Mamani; mientras que Huamán señaló que: “si se habla de inclusión debería considerarse a todas las poblaciones, incluso a las generalmente invisibilizadas en todos los entornos, el hecho que no este presente una mesa especial, en donde se pueda hablar de las necesidades de la comunidad LGTBIQ, es una falencia por parte de la organización”.

Aún hay mucho por hacer respecto a la visibilización de la problemática de la comunidad LGTBIQ y las organizaciones de la sociedad civil están dispuestas a seguir luchando por ganar espacios dentro de este tipo de eventos y continuar exigiéndole a las autoridades, que respeten y garanticen nuestros derechos ciudadanos y eliminen todo tipo de discriminación, la violencia y desigualdad.

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