Desde inicios de siglo, cuando se iniciaron grandes programas de tratamiento a nivel mundial con el apoyo del Fondo Mundial de lucha contra el sida, la tuberculosis y la malaria, PEPFAR y, en algunos casos, con recursos domésticos, la combinación de lopinavir y ritonavir, conocido como Kaletra, significó un dolor de cabeza al momento de la asignación e presupuestos.

Luis Pablo Méndez comentó algunas de las barreras para reducir el precio de Kaletra en Guatemala.

Algunos países de la región lograron importantes reducciones en el precio: Brasil, entre 2005 y 2006, utilizó la posibilidad del otorgamiento de una licencia obligatoria que permitiría la entrada de medicamentos genéricos, para negociar precios más bajos con Abbott y Perú, en 2007, pudo acceder a versiones genéricas provenientes de la India y, con una reducción de casi 70%, se logró garantizar la compra de todos los medicamentos necesarios para el programa.

Pero no todos los países lograron reducir los precios tan rápidamente y esos fueron los casos de Colombia, El Salvador y Guatemala que se presentaron en el III Foro Internacional de Evaluación y Acceso a Medicamentos: la Propiedad Intelectual como determinantes de acceso que se llevó a cabo en San Salvador.

Colombia

En el año 2008, frente a los altos precios a los que Abbott ofrecía el medicamento Kaletra, alrededor de US$ 5000, organizaciones de la sociedad civil colombiana iniciaron un proceso por la vía administrativa para lograr una licencia obligatoria para dicho medicamento, un “permiso” que faculta del gobierno a ingresar versiones genéricas lo que repercutiría en ahorros significativos en las compras de medicamentos.

Luz Marina Umbacia, de Ifarma Colombia, dijo en su presentación que “Abbott ha sido el campeón de abusar de la protección de la propiedad intelectual”, lo que en ese país se evidenciaba con el secuestro de casi el 50% del presupuesto en antirretrovirales.

Desafortunadamente, la solicitud no prosperó en la vía administrativa y fue necesario llevar un proceso en la vía judicial que, aunque no concluyó en una licencia obligatoria como tal, se logró una reducción del precio del medicamento hasta 300 dólares por tratamiento anual.

Guatemala

La situación de Kaletra en Guatemala es un claro ejemplo de lo abusivo y perverso que puede tornarse la protección de los derechos de propiedad intelectual y su impacto en la salud de las personas.

Alma De León, ITPC-Latca.

Luis Pablo Méndez, activista guatemalteco, contó que su país, en el año 2000 introdujo una Ley de protección de datos de prueba por un periodo de 15 años. Kaletra se benefició de esa ley y gozó de dicha protección hasta el 2015; es decir, ninguna versión genérica del medicamento podía registrarse en Guatemala, aunque en aquel momento no se contara con una patente.

Mientras duraba dicha protección, en el 2006, Abbott introduce una solicitud de patente que fuera otorgada en el 2016 y que le da la exclusividad en el mercado hasta el 2026.

Estas protecciones, irregularmente otorgadas, han permitido que hasta ahora, la combinación de lopinavir y ritonavir, que se usa en varios esquemas de tratamientos de personas que viven con VIH, se lleve el 46% del presupuesto nacional en antirretrovirales, con precios que se encuentran alrededor de los 65 dólares americanos por frasco.

Alma de León, representante de ITPC Latca, señaló que frente a esta situación, las organizaciones de sociedad civil vienen presionando a las instancias correspondientes para lograr una licencia obligatoria que les permita ahorros significativos de alrededor de 13 millones de quetzales (US$ 2 millones de dólares).

El Salvador

El caso de El Salvador no es muy distinto de su vecino. El precio ofertado por Abbott se encuentra alrededor de los 60 dólares frente a los casi 17 que cuestan las versiones genéricas disponible en la región (precio por frasco/mes).

La situación en el país más pequeño de Centroamérica llama mucho la atención ya que la situación de monopolio que detenta Kaletra obedece a una norma local que otorga una protección temporal a los medicamentos desde la solicitud de la patente. Según explicó la Dra. Alma Yanira Quezada, del Programa de VIH de El Salvador, el país recibió una solicitud de patente con más de una decena de reivindicaciones en el 2006 que recibieron una evaluación desfavorable años después. Más adelante, en 2011 y 2014, la farmacéutica volvió a presentar una nueva solicitud de patente con nuevas reivindicaciones que también han sido negadas. En la actualidad está pendiente de evaluación una nueva solicitud de patente. Estas maniobras han permitido que, a través de protecciones temporales, Kaletra se mantenga en situación de monopolio en el país.

Dra. Yanira Quezada, Programa de VIH de El Salvador.

Frente a esta situación, el Ministerio de Economía de El Salvador ha presentado una propuesta de modificación de la normativa para limitar los plazos de la protección temporal y el número máximo de solicitudes a presentar, aunque algunos de los comentarios de participantes de otros países sugerían que los cambios normativos se orienten a la eliminación de cualquier protección temporal.

Buscando alternativas

Una de las alternativas expresadas durante el foro fue la búsqueda de licencias obligatoria que permita el acceso a versiones genéricas y así se logren ahorros significativos que permitan la ampliación de tratamientos a más personas que lo necesiten, no solo en el universo de las personas que viven con VIH, sino a todos los ciudadanos y ciudadanas que requieran atención en salud.

Por otro lado, la migración de algunos usuarios a esquemas alternativos, que utilicen dolutegravir, por ejemplo, pueden aliviar en parte los presupuestos nacionales.

Experiencias como la de este Foro permiten el intercambio de experiencias y conocimientos entre organizaciones de sociedad civil y organismos nacionales que contribuyen a trabajar por el derecho a la salud.

Aún será necesario poner en marcha diversas estrategias para El Salvador y Guatemala para garantizar un uso eficiente de los limitados recursos de estatales.

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