Cuando en el mes de junio se comenzó a reunir la Comisión Organizadora de la Marcha del Orgullo (COMO), en la Ciudad de Buenos Aires, ninguna organización, de las más de 45 que participaron este año, preveía las situaciones por las que atravesaría esta edición. El espacio de la COMO es un espacio de convocatoria abierta a organizaciones sociales y políticas que funciona bajo la unanimidad como valor necesario para levantar las consignas que se postulan. Una sola disidencia o negativa hace que cualquier propuesta merezca ser fundamentada y refundada. El espacio solo representa lo que el conjunto de sus integrantes aprueba.

Frente de la Marcha. Foto: Comisión Organizadora.

Argentina, junto a Uruguay, son los países de la región con los marcos legislativos protectores de los derechos de las personas LGBTIQ más amplios. Con su ley de Educación Sexual Integral, ley de Matrimonio Igualitario y de Identidad de Género, Argentina supo construir en nexo social-político un proyecto de igualdad jurídica para amplios colectivos vulnerados en el acceso a derechos básicos como la justicia, la educación, la salud y el trabajo.  Todo este proceso, fue elevando la capacidad de incidencia política y ciudadana de la diversidad sexual, así como la participación en las estructuras político partidarias.

Lo personal es político

Este año, las organizaciones participantes decidieron llevar adelante tres consignas principales, además de una veintena de subconsignas que daban forma a un reclamo masivo. De esta manera “Basta de Genocidio Trans/Travesti”, se convirtió en el postulado central, seguido de “No al ajuste, la violencia y la discriminación” y “Macri y la iglesia son antiderechos”.

Soledad Linale, FALGBT. Comisión de Seguridad de la COMO.

Sin dudas, la decisión de nombrar a un presidente no es casual, ya que las políticas de recortes presupuestarios, vaciamiento estatal, especulación financiera y de represión de la protesta social han hecho mella en amplios sectores de la sociedad. No ajenas a esta realidad, las identidades LGBTIQ, expusieron claramente su perspectiva, apuntando también contra la Iglesia como institución, ya que el “efecto Bolsonaro”, la campaña #conmishijosnotemetas y el avance de grupos radicalizados deben despertar la alarma en toda la región para los derechos humanos.

Ciertas operaciones mediáticas y entreveros institucionales marcaron una agenda muy movilizada y revolucionada por cuestiones políticas alrededor de la fecha y el sentido de la movilización oficial.  Algún ‘fuego amigo’ –que merece una discusión aparte- intentó deslegitimar este espacio que como verán en el transcurso del relato, es de amplia representación.

El sábado 17 de noviembre, con más de 100 mil personas, se llevó a cabo una formidable manifestación de libertad, diversidad y orgullo que embanderó un reclamo único en la historia de las movilizaciones LGBTIQ en Argentina; el pedido de una reforma institucional de fondo, exponiendo al Estado y la Iglesia como los verdaderos responsables de la vulneración de derechos de la diversidad sexual.

La Marcha

Melissa de Oro, AMMAR.

Desde las 9 de la mañana, junto a la inestabilidad climática, llegaron a Plaza de Mayo decenas de personas parte de la estructura organizativa de la XXVII Marcha del Orgullo. Junto a ellas, llegaron también los primeros camiones, la parafernalia decorativa y el incesante trabajo de quienes componen el área de seguridad de la COMO, fue el contexto que hasta las 11 impregnó la histórica plaza: organización y cierta incertidumbre.

Con absoluta convicción Soledad Linale, miembro de la Federación Argentina de Lesbianas, Gays, Bisexuales y Trans (FALGBT), expresaba que “es mística marchar con lluvia” y manifestaba entre corridas y directivas “que nadie se queda en su casa cuando hay marcha del orgullo, es nuestro día”, nos decía sonriente.

El festival comenzó desde las 11 trayendo música y consignas que invitaban a sumarse a la fiesta. Una colección de stands exponían desde artesanías, manualidades y productos de uso cotidiano con motivos LGBTIQ; banderas arcoíris, turquesas y fucsia (trans) no pasaban desapercibidas.  Los puestos que exponían cientos de maquillajes, brillos y purpurinas para quienes quisieran expresar lo que este día significaba se conjugaron en acuarelas con las intermitentes lluvias que hasta mediada la tarde no dejaban de caer.

Multitudinal marcha en Buenos Aires.

Números musicales variados, desde sesiones de varios DJ, pasando por la cumbia de mano de la artista trans Ayelén Beker, como por el reggae y el ska en la voz y la música de Mimi Maura,  fueron amenizando la jornada mientras cientos de personas ya se hacían presentes. El color era el protagonista y la alegría de los rostros se fue combinando con los reclamos que entre performances, fueron llevados adelante por las intrépidas y risueñas conductoras, integrantes de la COMO.

Así, el pedido de las identidades no binaries, los grupos BDSM, afrodescendientes, integrantes de ligas deportivas, usuaries y cultivadores de marihuana, entre otros,  fueron emitiendo sus demandas al Estado, exponiendo las vulnerabilidades que el sistema actual les impone.

En el momento central, la voz de las trabajadoras sexuales llegó por parte de la integrante de la Asociación de Mujeres Meretrices de Argentina (AMMAR), Melisa de Oro, quién expresó que “las trabajadoras sexuales son personas de una población diversa con muchas identidades”; también sostuvo que optan “por ejercer el trabajo sexual y garantizar el sustento económico” dentro de los marcos que tienen disponibles, “por pertenecer a los sectores populares”. Para concluir, De Oro afirmó: “Luchamos contra los poderes que el Estado le otorga a la policía para hostigarnos, violentarnos y detenernos, especialmente a las compañeras trans y migrantes”.

Maximiliano Romero, parrillero de la Confederación de los Trabajadores de la Economía Popular (CTEP).

Pasadas las 3:30 de la tarde, se emitió la última serie de discursos por identidades, así concluían las demandas de los grupos de lesbianas, gais, bisexuales, varones/mujeres trans e intersexuales. Esto dio lugar al último número musical a cargo de la artista Jimena Barón, previo a la gran movilización hacia el Congreso de la Nación.

Alrededor de las 5:30 pudo iniciarse el recorrido por Av. De Mayo, colapsada de personas que a ritmo de la música proveniente de diversas carrozas iban sembrando la algarabía a su paso. Así, más de una decena de camiones de organizaciones sociales, políticas y comerciales, porque todo tiene su lugar en la marcha del orgullo, fueron inundando las calles de la ciudad hacia la gran avenida 9 de Julio.

Los colores, brillos, lentejuelas, maquillajes se combinaban perfectamente con los aromas a perfumes, marihuana y las decenas de puestos de comidas que se ubicaban camino al Congreso.

De esta manera, hicieron presente su reclamo no solo en consignas sino en el ejercicio de su derecho al trabajo, los conglomerados de trabajadores y trabajadoras informales que se aglutinan en la Confederación de los Trabajadores de la Economía Popular (CTEP). Maximiliano Romero, parrillero, dijo que “es un orgullo poder trabajar con esta libertad” enfatizando que “este año tiene un gran valor participar”, ya que “la situación del sector popular es la más precarizada ante este modelo económico”.

Frente

Este año se conjugó en la agenda, el día de la Marcha del Orgullo con el de la militancia, fecha que rememora el regreso después de 18 años de exilio del líder político Juan Domingo Perón en 1972.

Diputado nacional, Leonardo Grosso, decidió "salir del closet" a través de sus redes sociales.

En coincidencia, el diputado nacional del Bloque Peronismo para la Victoria, Leonardo Grosso, quién estuvo presente, decidió expresar públicamente su orientación sexual a través de una bella imagen junto a su pareja en las redes sociales y la la frase “Soy marica y así elijo nombrarme. Como decía el compañero Carlos Jáuregui, ‘en una sociedad que nos educa para la vergüenza el orgullo es una respuesta política´. Al closet no nos empujan nunca más”, concluyó la publicación.

Tal hecho no pasó desapercibido ante la mirada mediática. Aunque ya existían casos de personajes de la política de la diversidad sexual, cómo la legisladora porteña María Rachid, presente también en la movilización, o la diputada nacional Ana Luz Carol; la masculinidad y el patriarcado imperante hace que la salida del “closet” de los hombres tome una relevancia mayor en la agenda y más cuando se trata de cargos políticos o jerarquías constitucionales. No hubo medio que no levantara la noticia.

La cabecera central se desplegó durante cuadras, con el paso de diputados y diputadas nacionales, referentes de partidos políticos y organizaciones sociales de todo el territorio nacional, así como de militantes y activistas con amplio reconocimiento.

Si bien en el mes de noviembre y diciembre se realizan numerosas movilizaciones LGBTIQ en el país, la sede de Buenos Aires conserva el arraigo histórico de una marcha que llegó a su edición 27 con todos los contrastes del tiempo político que la circunscribe

Comunicado oficial

Paula Arraigada, Movimiento Trans Nadia Echazú.

Al ritmo de la música de DJ feministas, la llegada a la impactante Plaza de los Dos Congresos de los grupos que se acercaban caminando o arriba de los camiones iluminados, tuvo su propia dinámica. Lentamente habían colmado las inmediaciones del escenario para cuando -a las 7.30 pm- al ritmo de la música, se anunció la lectura del comunicado oficial de la Comisión Organizadora, momento crucial de cada marcha.

De esta manera, una perspectiva sobre los avances obtenidos en el último año se dio lugar junto a un análisis político sobre la situación del colectivo LGBTIQ en la Argentina actual.

El pedido BASTA DE GENOCIDIO TRANS/TRAVESTI fue argumentado en base al exterminio sistemático de una identidad por parte del Estado. Consigna intensamente aplaudida por los presentes.

La referente del Movimiento Trans Nadia Echazú, Paula Arraigada, sostuvo que las mujeres trans viven “expulsadas de la escuela, también del sistema de salud” y enfatizó que “de adultas, sin acceso al trabajo formal” son “perseguidas por la justicia, la policía y las iglesias”. “Así vivieron y así vivimos”, sostuvo.

Pablo Vasco, Movimiento Socialista de los Trabajadores.

Contextualizando, una elevada crítica a las decisiones económicas del Gobierno de Mauricio Macri (que ha precipitado el poder adquisitivo de los salarios, depreciado el valor del peso argentino y disparado una inflación insólita) fue emitida en voz del militante del Movimiento Socialista de los Trabajadores (MST), Pablo Vasco, quién expresó que “el ajuste capitalista e imperialista lo trae este gobierno, con su presupuesto 2019 por orden de Trump y el FMI”, en marcada consonancia con  la cumbre del G20 que se realizaría pocos días después en Buenos Aires. Cuándo le tocó el turno a la discriminación que padecen los colectivos LGBTIQ, Vasco admitió que “la discriminación la alienta una vieja institución, retrógrada y dogmática, con su jefe en el Vaticano, que compara el derecho al aborto con los nazis o los sicarios (…) y dice que familia hay una sola, hombre y mujer”, finalizó enardecido.

La voz por la creciente persecución también se hizo escuchar de manera contundente, pidiendo la liberación de la diputada del Parlasur, Milagro Sala, y demás presos políticos.

Detrás fue llegando el pedido por la legalización del aborto, la aplicación efectiva de la ley de Educación Sexual Integral, la separación de la Iglesia del Estado, una nueva ley antidiscriminatoria y de VIH e ITS, el retiro del test de VIH de las pruebas pre ocupacionales, la derogación de los códigos contravencionales de faltas, junto a una veintena de reclamos que fueron parte de esta edición.

Ornella Infante, Frente Nacional por la Igualdad Movimiento Evita.

Para el final, la Secretaria Nacional del Frente por la Igualdad del Movimiento Evita, Ornella Infante, expresó la necesidad de “la aplicación y cumplimiento efectivo del Cupo Laboral Trans/Travesti en todo el país”, y sostuvo la urgencia de la “inclusión laboral de toda persona que sale de un contexto de encierro”.

La jornada finalizó con un ‘pañuelazo’ de cara al tratamiento legislativo del próximo año por el aborto legal, seguro y gratuito, y un gran ‘besazo’ que marcó el derecho al amor sin distinción alguna al ritmo de la conocida canción ‘Soy lo que soy’.

Amplias columnas de miles de personas, sostuvieron a viva voz las consignas, cantaron cada himno y bailaron sin parar hasta las 9 de la noche, a la vera del imponente escenario con la cúpula del Congreso de la Nación como postal inolvidable. Postal de una jornada histórica, marcada por el concurrido público que coronó esta marcha como la más amplia en representación popular de los movimientos LGBTIQ. Una marcha con derechos, con logros consagrados pero con vistas de profundización de las políticas de igualdad jurídica.

La edición XXVII de la Marcha del Orgullo 2018 en Argentina nos dejó el reflejo de un movimiento de masas incomparable, con una gran incidencia parlamentaria, con amplia representación política, militancia social y un incipiente mecanismo de disputa electoral, que va desde conglomerados barriales, pasando por pueblos, ciudades, partidos, provincias, y  llegando al nivel nacional. Porque el activismo LGBTIQ de Argentina tiene mucho por perder, conoce la barricada, conoce su historia. Porque el devenir de los sujetos políticos florecidos a la luz de la democracia activa y participativa no tiene vuelta atrás.

El movimiento LGBTIQ de Argentina conoce a donde no quiere volver.

Fuente de las fotos: Santiago Debenedeti, Fotos y Redes

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