Con la participación del Congresista Alberto de Belaúnde, se presentó en diciembre, en una breve rueda de prensa, los resultados del Índice de Estigma y Discriminación hacia las personas con VIH en el Perú, un primer paso para abordar esos otros temas sociales que nos negamos a ver.

A pesar de los grandes avances en tecnologías de prevención y tratamiento del VIH, muchas personas no alcanzan, siquiera el diagnóstico oportuno, debido, principalmente, por barreras socioeconómicas y culturales. Una de las grandes barreras es el estigma y la discriminación, tanto asociadas al diagnóstico positivo como a la orientación sexual y la identidad de género.

El Índice de Estigma y Discriminación ha sido implementado por más de 50 países a nivel mundial con el objetivo de recoger información sobre las experiencias de las personas que bien con VIH relacionadas al estigma, la discriminación y la expresión de sus derechos. En el caso de Perú, el estudio fue posible gracias a la colaboración entre PNUD, ONUSIDA, Aids HealthCare Foundation y diversas organizaciones de personas con VIH.

Pablo Anamaría, coordinador del estudio y reconocido activista, comentó a Corresponsales Clave que uno de los hallazgos que llamó la atención fue la interseccionalidad entre los temas de estigma y discriminación y de género. Las mujeres y las mujeres trans comparten el maltrato y la exclusión. Así, 73% de las mujeres y 77% de las trans refieren situaciones de estigma y discriminación. La violencia social e institucional aumenta las inequidades de género y afecta la calidad de sus vidas.

El estudio también encontró que a seis de cada diez mujeres con VIH se les “aconsejó” no tener más hijos. La desinformación y los mitos sobre el VIH y el sida generan situaciones de discriminación y estigma que hieren a las personas, que restringen sus derechos y afectan su salud. El 21 % reporta que se le ha negado algún servicio de salud en el último año.

Los promotores del estudio han señalado que el estigma y la discriminación hacia las personas con VIH tienen un impacto en su salud mental, y se necesita de políticas públicas y acciones específicas para acabar con estas situaciones.

Es importante notar que el estigma y la discriminación se agudizan si la persona es de orientación sexual diferente. Según la información recogida, el 49% de hombres gais con VIH reportaron haber vivido alguna experiencia de discriminación relacionada al VIH.

Un aspecto clave y muy importante para el desarrollo del Índice es que las personas con VIH han sido parte, promovido y participado, como entrevistadores y entrevistados, a lo largo de todo el proceso del estudio y son las llamadas a usar el índice y motivar estrategias para que los diversos sectores hagan algo.

Es en ese sentido que las organizaciones involucradas en el estudio han propuesto que se declare el 02 de marzo como Día Nacional de la Cero Discriminación hacia las personas con VIH para visibilizar las situaciones de discriminación, violencia y estigma a las cuales son sometidas y fomentar la respuesta multisectorial frente a esta problemática;  que en la implementación del Plan Nacional de Derechos Humanos se prevean acciones concretas para combatir el estigma y discriminación hacia las personas con VIH desde una perspectiva multisectorial y con cambios estructurales; que el Estado, en su rol de garante de derechos, asegure que todos los servidores públicos sean capacitados y sensibilizados para la efectiva eliminación del estigma y discriminación en los servicios públicos; que se apruebe la currícula de educación sexual integral como base para la construcción de una sociedad inclusiva, equitativa y libre de discriminación; y que el Estado peruano realice campañas educativas para eliminar el estigma y la discriminación en la sociedad peruana.

Pablo Anamaría señaló que el Índice es un primer acercamiento a la sistematización y la generación de evidencias respecto al estigma y la discriminación. Y precisó que “si no se trabajan esos temas de estigma y discriminación, serán obstáculos irremediables. Mucha gente no va a hacerse la prueba por el temor a lo que el resultado positivo pueda significar en términos de exclusión, se ha olvidado muy fácilmente el soporte emocional frente al diagnóstico.  En general, he visto poca recepción frente a temas más densos, se ha perdido la visión más integral a la respuesta”.

Las y los impulsores de este estudio se reunirán en este nuevo año para diseñar acciones a tomar, partiendo por una Audiencia Pública más amplia que convoque a otras Congresistas aliadas como Marisa Glave, Tania Pariona, , Indira Huilca y Gilver Violeta para compartir con mayor detalle los resultados del estudio.

Para acceder al documento completo del estudio, haga click aquí.

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