La justicia en Perú en la actualidad, sufre de una débil credibilidad. Los graves casos de corrupción que salen a la luz a diario; juicios injustos, por un lado; penas excesivas, por otro, e impunidad en dictámenes son pan de cada día. El panorama es realmente desolador, sobre todo para la comunidad LGTBIQ, que busca justicia ante el enorme desamparo que sufre por parte del Estado en el respeto, protección y garantía a sus derechos humanos. La única vía para ser escuchados son las instancias legales internacionales, ya que, en nuestro país, obtener justicia es un privilegio para pocos.

La Escuela reunió a 30 jóvenes, entre los que destacan activistas que luchan por los derechos humanos de la comunidad LGTBIQ, estudiantes de derecho y abogados.

Los días 28 y 29 de enero, el Centro de Promoción y Defensa de los Derechos Sexuales y Reproductivos (Promsex) se llevó a cabo la Escuela Formativa “Empodera Defensa LGTBI”, que reunió a 30 jóvenes, entre los que destacan activistas que luchan por los derechos humanos de la comunidad LGTBIQ, estudiantes de derecho y abogados. En dicha escuela, los participantes aprendieron sobre los temas jurídicos – procesales acerca de la defensa de los derechos de las personas gais, lesbianas, bisexuales, trans e intersex, y como se diferencia de los juicios o demandas de personas cisgénero – heternormadas al momento de obtener justicia.

No es la primera vez que Promsex realiza una escuela de formación dirigida a la comunidad LGTBIQ, ya se ha realizado en dos oportunidades, primero la Escuela de Formación Política dirigida a jóvenes activistas LGTBIQ que buscaban la representación en espacios políticos, así como una Escuela de Derechos Sexuales y Reproductivos realizado el año pasado.

Corresponsales Clave conversó con David Arguedas, sociólogo del Área de Fortalecimiento de Promsex, quien comentó; “Necesitamos que haya profesionales que estén preparados, pero, sobre todo, estén concientizados. Es necesario que también conozcan de jurisprudencia, que conozcan de otros procesos y experiencias de otros abogados, para poder replicar dichas prácticas y que las personas LGTBI no se sientan en orfandad y vean sus derechos desprotegidos”.

Por su parte, Fanny Gómez-Lugo, abogada feminista, profesora adjunta en la Facultad de Derecho de la Universidad de Georgetown y directora de Incidencia de Synergia – Iniciativas por los derechos humanos, comentó su visión del tema jurídico en nuestro país; “Perú, en mi opinión, tiene los marcos normativos y legislativos más pobres de la región, en materia de derecho de las personas LGTBI. No garantizan que las personas trans puedan acceder a la rectificación de su nombre en su documento de identidad, no garantiza la protección e igualdad y no discriminación de parejas del mismo sexo, etc. Lamentablemente, existe de manera generalizada una falta de un marco normativo – legislativo que protejan los derechos de estas poblaciones.”

Tanto Gómez-Lugo como Arguedas coinciden en la falta de marcos normativos, leyes, así como de políticas públicas que protejan a la comunidad LGTBIQ en temas como discriminación, crímenes incitados por odio y acceso a servicios públicos, derechos tan fundamentales que todo ser humano debe disfrutar y que están estipulados en la Declaración Universal de los DD. HH, firmado en la Asamblea General de la ONU realizado en diciembre de 1948.

El espacio de esta Escuela nos permitió entrevistar a algunos participantes y conocer sus opiniones. Esthefany Bendezú, joven abogada, activista feminista y miembro de la Colectiva Catalinas Acción Barrial, dirigido a vecinos del distrito de El Agustino, dijo: “Esta formación es bastante pertinente, sobre todo para las personas que desean descentralizar el conocimiento, ya que hay que reconocer que el espacio activista es bastante académico y eurocentrista, por lo que reconocer esto nos lleva a pensar en nuestros espacios de las Limas marginales en donde la población LGTBI no esta involucrada del todo en nuestro movimiento y, sin embargo, sufre tan o igual discriminación como nosotres”

Johan Ríos Atencio, Bachiller en Derecho y joven activista LGTBIQ, comentó: “Es un espacio muy abierto para la comunidad LGTBIQ, puesto que nos ayuda muchísimo a comprender varios temas, que incluso nuestra misma comunidad no sabe. Varios derechos que incluso la comunidad piensa que no los tenemos, no existen, son vulnerados y ni siquiera tienen conocimiento de los mecanismos de defensa correctos, que se pueden utilizar mediante normas, instituciones defensoras de DD. HH, tratados internacionales o sentencias donde puede encontrarse jurisprudencia, para poder afrontar correctamente la defensa de las personas LGTBIQ en el atropello a sus derechos”.

Como podemos observar, este tipo de iniciativas se hacen necesarias, dentro de nuestra región, ya que, lamentablemente, aún vivimos bajo parámetros judiciales basados en argumentos religiosos, morales y heternormados que atentan contra la protección de los derechos humanos de la comunidad LGTBIQ, una comunidad históricamente vulnerada y que necesita crear más antecedentes y actores en la defensa de su integridad para poder alcanzar la igualdad tan necesaria que nos permita decir: ¡Se hizo Justicia!

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