Las calles y plazas de La Paz se vieron interpeladas por personas viviendo con VIH que muestran su imagen en gigantografías; ellas y ellos llaman la atención reclamando el derecho a ser tratadas y consideradas sin discriminación. Las imágenes están caracterizadas por abrazos que muestran mucho cariño y esta característica llama la atención de los transeúntes.

Virginia Hilaquita Soto aparece en una valla junto a dos de sus mejores amigos.

Se trata de una iniciativa compartida por el Programa Nacional ITS-VIH/sida y la Fundación HIVOS que hizo posible que desde el mes de diciembre del año pasado, se instalen enormes vallas en los lugares de mayor concentración de la ciudad de La Paz que nos dicen #YORESPETO, EL MISMO RESPETO, LOS MISMOS DERECHOS PARA LAS PERSONAS QUE VIVEN CON VIH y otros mensajes orientados a reducir y eliminar la discriminación hacia las personas con VIH.

Se trata de fotografías que muestran a la familia y la amistad solidaria. En todas ellas se mira de frente y, al tratarse de vallas que están en altura, los transeúntes son quienes resultan bajando la mirada.

Una mujer adulta abrazando a su madre, un joven gay abrazado por su madre, una mujer trans mirando de frente y una joven flanqueada por el apoyo de sus amigos son los carteles de más de cuatro metros de altura, que forman parte de la campaña que paralelamente fue apoyada por spots televisivos que conmemoraron la respuesta al VIH. Los spots fueron difundidos por pocos días y su impacto pudo haber sido limitado o efímero, pero las vallas continúan -ya tres meses- interpelando a miles de personas.

Virginia Hilaquita Soto aparece en uno de ellos junto a dos de sus mejores amigos que no viven con VIH y corona la fotografía la frase: Abrazas y besar a una persona que vive con VIH no me pone en peligro.

En una sociedad aún conservadora, desinformada y estigmatizadora resulta muy valiente mostrarse públicamente como una persona con VIH. Con mucha firmeza y orgullo, Virginia dijo a Corresponsales Clave: “Desde el 2005 mi diagnóstico es público y quienes me conocen saben de mi condición. He sido invitada por Hivos y me ha gustado que sean rostros reales, de personas reales y no actores o modelos que posan para atraer la mirada del público, en este caso se trata de personas de la vida real”.

“Sería ideal que otras compañeras y compañeros también se muestren públicamente. Yo pienso que el vivir con VIH no es motivo para esconderme; si no soy corrupta, si no he matado a nadie, no le he hecho daño a nadie, no soy malhechora (…). La gente aún está desinformada y le teme al ‘contagio’. Esta experiencia también es para decirles a mis compañeros: no nos esconderemos, (…) somos personas con defectos como cualquier persona, pero también con virtudes y muchas capacidades para ir desarrollándonos para ser mucho mejores”, añadió Hilaquita Soto, quien considera que ha puesto su granito de arena en esta lucha contra el estigma y la discriminación.

Virginia también destacó la importancia de mostrar personas VIH saludables para no generar lástima, sino respeto.

Esta campaña resultó ser exitosa; sin embargo, aún es necesario complementarla con más acciones, de manera que se continúe educando a la sociedad y a servidores públicos.

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