El día de la visibilidad trans fue propuesto por Rachel Crandall, una activista trans estadounidense. Ya van 10 años desde aquel histórico momento y aún los avances en materia de derechos humanos para la comunidad trans, especialmente en Latinoamérica, aún son limitados.

Dentro de las actividades programadas para celebrar la visibilidad trans, se realizó el Primer Encuentro de Transmasculinidades en la ciudad de Lima, Perú, organizado por el colectivo, Diversidades Trans Masculinas (DTM), que contó con el apoyo de DemusEstudio para los Derechos de la Mujer. Este ha sido un evento histórico, ya que la mayoría de encuentros o reuniones del colectivo trans suelen ser realizadas por la población transfemenina.

Por primera vez se llevó a cabo un encuentro de hombres trans.

Dentro de este encuentro, que tuvo lugar entre el 15 y 17 de marzo, activistas y personas que se reconocen como transmasculinas o de género no binario de Cuzco, Arequipa, Chimbote y Piura se dieron cita para conversar sobre una agenda que hable acerca de sus realidades. Se discutieron temas como: procesos legales en personas transmasculinas, mapeo de violencia y transfobia en instituciones públicas y privadas, tratamientos de VIH en población transmasculinas. La dinámica de esta población y su enfoque frente a sus problemas y las soluciones es muy distinto al de sus compañeras, razón por la cual, se hacen necesarias políticas que incluyan a esta parte de la población trans.

Corresponsales Clave entrevistó a Alex Castillo, activista transmasculino de Guatemala y Presidente de la Red Centroamericana de Hombres Trans: “El tema de las transmasculinidades es invisible, el ser invisible dentro de una comunidad también es violencia (…) por lo general el hombre trans o transmasculino ha sentido muy cómodo pasar de una forma binaria, heterosexual, patriarcal y machista, por lo que esto ha mantenido el movimiento en silencio y  permite que la violencia se vuelva muy naturalizada (…) los hombres trans somos más que hormonas y operaciones,  también somos seres humanos y sobre todo que tenemos derechos, por lo que se hace necesario hacer una agenda en conjunto”, dijo.

Para Castillo también es necesario que las agendas trans converjan y logren el bien común para toda la población.

Cabe recalcar que existen factores para que las vivencias de las personas transfemeninas o mujeres trans se visibilicen la mayor parte del tiempo, principalmente tienen mayores índices de violencia. Lamentablemente, un día antes de conmemorar el Día Internacional de la Visibilidad Trans, sucedió el cruel asesinato de la compañera activista trans, Claudia Vera, quien fuera fundadora y formaba parte de la organización, Jóvenes Cambiando VHIDAS, que busca empoderar a jóvenes que viven con VIH. Su homicidio enlutó y conmocionó a toda la comunidad LGTBIQ de Perú. También causó gran indignación la forma negligente como los medios de comunicación, de manera irrespetuosa se refirieron a Claudia, usando muchas veces su nombre legal y pronombres inadecuados, invisibilizando su identidad incluso después de fallecer.

Es por ello que fuimos en búsqueda de Leyla Huertas, directora de la organización Féminas de mujeres trans, para que nos brinde su opinión sobre el trabajo en conjunto propuesto, ella refirió; “Somos un grupo de mujeres que aún no goza de ciertos derechos, no es un día para celebrar, sino para reconocer que aún hay mucho por construir en el país,  hay  mujeres trans que no tenemos identidad, algunas mujeres que no podemos estudiar, no tenemos acceso a salud porque sufrimos bullying, que los medios de comunicación siguen mirándonos con prejuicios, creando estereotipos sobre nosotras (…) no hay oportunidad para poder desarrollarnos, con todo esto que sucede alrededor de nosotras, provoca que la sociedad nos coloque en una situación de estigma y precarización”.

Mujeres trans exigen el respeto a su identidad.

Para Leyla, la situación de la población transfemenina sigue siendo la más crítica de todo el colectivo trans; sin embargo, ve necesario seguir articulando y uniendo fuerzas para que en un futuro -no muy lejano- las personas trans puedan disfrutar de los derechos que hoy le son negados.

La problemática trans en el Perú

En nuestra sociedad, conservadora y cucufata, tocar el tema de la orientación sexual e identidad de género es entrar en un terreno lleno de prejuicios, donde solo se resaltan aspectos negativos. Para el común de las personas, una persona trans tiene un trastorno mental, es alguien que no acepta su “naturaleza”. Muchas personas, basadas en sus creencias y prejuicios, atentan contra las personas trans y niegan sus derechos más fundamentales.

Lamentablemente, muchas personas trans se encuentran en el desamparo por parte del Estado, que les niega un documento de identidad que los y las identifique, que conlleva a la negación del Seguro Integral de Salud (SIS), que puede significar una sentencia de muerte para quienes viven con VIH en situación de extrema pobreza. El Estado continúa siendo el principal agresor de las personas trans, negándoles la atención mínima en materia de salud o protección.

La violencia hacia la comunidad trans por parte de los medios de comunicación también es común. La mayor parte del tiempo, visibilizan casos de crímenes de odio utilizando pronombres inadecuados y colocando sus nombres sociales entre comillas, como si se tratasen de algún tipo de alias criminal, todo ello sumado a la continua caricaturización de sus vivencias, dentro de programas cómicos en la televisión, que perpetuando la violencia hacia su identidad.

Por todo ello, la comunidad trans seguirá trabajando en consolidar una agenda en común, que permita incidir en políticas públicas que respeten sus derechos fundamentales, con una educación en igualdad, valores, respeto y sobre todo reconocimiento a la diversidad.

Con el trabajo en conjunto y la lucha articulada, la comunidad trans dejará de ser deshumanizada, y se tendrá en cuenta sus vivencias y sus sentimientos. Ellas y ellos miran con esperanza el futuro.

Todos los artículos pueden ser compartidos y publicados siempre que sean citados los datos de la fuente.