El informe del Embajador ha causado estupor en el diverso movimiento de personas y organizaciones que trabajan a diario en la crisis de Venezuela, por sus imprecisiones, incorrecciones y tono propagandista en general. El Informe del Coordinador Residente se encuentra disponible en los siguientes vínculos en español y en inglés.

El informe no ofrece un análisis de la situación actual de la crisis sanitaria, humanitaria, alimentaria, de derechos humanos, económico y política, sino es un panfleto promocional sobre lo que la oficina del coordinador residente relata que está haciendo en Venezuela.

Acompañamos el vínculo al reciente pronunciamiento de las organizaciones de VIH y de personas con VIH cuestionando éste informe, disponible en español que dice: “Las Organizaciones de la Sociedad Civil con trabajo en VIH en Venezuela expresan su profunda preocupación y total rechazo a las informaciones y datos presentados por los representantes permanentes de las agencias de las Naciones Unidas en Venezuela, especialmente de la Oficina para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA) y el Grupo de Coordinación Intersectorial UNETE (…).  – y precisa que se hace mención – Se distribuyeron 10 millones de medicamentos para el tratamiento del VIH, con lo que se aseguró el tratamiento de 50.000 personas por tres meses en los 24 estados, en colaboración con la OPS/OMS, ONUSIDA, MPPS y organizaciones de la sociedad civil. “

El informe en mención desconoce la actual situación de la entrega de tratamientos antirretrovirales y el contexto de las personas con VIH en todos sus grupos vulnerables: niños, niñas y adolescentes, mujeres, hombres que tiene sexo con otros hombres, personas trans, privados de libertad, personas con discapacidad, mujeres embarazadas y lactantes, personas hospitalizadas que se ven afectadas por la actual Emergencia Humanitaria Compleja que vive Venezuela.

Dibujando datos

A continuación, y con la ayuda de la sociedad civil venezolana en VIH veamos algunas de las falacias del informe del coordinador residente:

Se distribuyeron 10 millones de medicamentos para el tratamiento del VIH, con lo que se aseguró el tratamiento de 50,000 personas por tres meses en los 24 estados, en colaboración con la OPS/OMS, ONUSIDA, MPPS y organizaciones de la sociedad civil. FALSO. Además de las donaciones de medicamentos gestionadas por AID FOR AIDS e ICASO, sólo ha recibido un tratamiento basado en la combinación de TLD (Tenofovir + Lamivudina + Dolutegravir) a los que accedieron hasta ahora un total de 3600 personas con VIH, este esquema de medicamento fue comprado con recursos del Fondo Mundial.

Miles están expuestos al consumo de aguas contaminadas y sin acceso a tratar la intoxicaciones.

Existe una colaboración con todas las Agencias del Sistema de Naciones Unidas y la sociedad civil. FALSO. Las ONG, redes y grupos no han sido convocadas a ninguna instancia de coordinación.

El informe omite mencionar que no hay antirretrovirales para los niños y niñas, madres gestantes, tampoco se toman las medidas para la prevención de la transmisión de madre a hijo (3600 bebés nacieron con VIH desde 2016), se entregan medicamentos vencidos y esquema desaconsejados; no hay reactivos ni insumos de laboratorio para CD4 y Carga Viral, no hay suficiente profesionales de la salud y no hay transporte para la distribución de los insumos donados.

Lo que sí existe es una constante amenaza a las personas que trabajan en la sociedad civil y las personas que viven con VIH por denunciar al gobierno, que tuvo su punto más importante con el allanamiento de la Mavid, el robo de material y equipo y la detención de algunos defensores de los Derechos Humanos. ¿Dónde estaba el coordinador residente durante este episodio?

Publicidad obscena

Si se falta a la verdad en una cosa, se puede faltar a la verdad en otras. Hemos  revisado la información sobre otros temas sanitarios y humanitarios con fuentes en otras agencias del sistema y desconocen el origen de dichos datos. Por lo que podemos afirmar que este documento presenta un versión distorsionada de la realidad de la respuesta del sistema de la Naciones Unidas, aun cuando es difícil entender la motivación de la misma.

El informe describe con orgullo que “1,633 niños, niñas y adolescentes reciben apoyo psicosocial” (una cobertura mínima si la confrontamos con el total de la población de ese grupo etario en el país no sería) y “28,000 venezolanos reciben agua segura y suministros de higiene”, cuando son cientos de miles que están expuestos al consumo de aguas contaminadas y sin acceso a tratar la intoxicaciones. El informe sigue ofreciendo cifras sin citar la fuente de su determinación, pero aún si estas fueran ciertas muestran una muy escasa cobertura.

Es oportuno señalar que cuando las agencias multilaterales y humanitarias distorsionan la información en un país en crisis, con el objetivo único de mejorar su reputación, el único efecto generado es paradójico, muchos actores consideran que la situación se encuentra bajo control y que no es necesario movilizar ayuda adicional. Curiosamente el desempeño del Sistema de Naciones Unidas y sus Agencias, como el del movimiento de organizaciones humanitarias ha sido objeto de severas críticas por su intervención limitada, lenta, inoportuna y que ha sido utilizada políticamente por el gobierno, responsable de la situación que se intenta paliar.

Dime de qué alardeas y te diré de qué careces. Algún día, esperemos más próximo que lejano se podrá determinar la dimensión de la crisis Venezolana, y quizás hasta considerarlo uno de los genocidios contemporáneos. Sin duda, el régimen actual es el principal responsable de esta crisis generada por los humanos, pero también ha dejado en evidencia profundas deficiencias de una parte del sistema multilateral de cooperación y el movimiento humanitario por su tardía y lenta respuesta. No es casual que el coordinador residente haya decidido publicar un panfleto publicitario cuyo único fin –al parecer- es mejorar la imagen y reputación de sus entidades.

Invitamos a los lectores a expresar su postura con los responsables directos de este documento:

Bárbara Batista, Asesora Regional de Respuesta a Desastres a batistab@un.org o a la Oficina del

Peter Grohmann de PNUD es el Coordinador Residente en Venezuela rco.ve@one.un.org

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