Frente a esta situación, la organización Venezuela igualitaria viene trabajando de manera incansable para exigir a las instituciones venezolanas que dejen de voltear la mirada y postergar los derechos civiles de la población LGBTIQ y, con esta, los derechos de todas las personas. Hoy le piden a toda la población que se sume a la campaña exigiendo al Tribunal Supremo de Venezuela, prontitud en casos LGBTI!

Historia de trabajo

Giovanni Piermattei, presidente de Venezuela Igualitaria.

Haciendo un poco de contexto Giovanni Piermattei, presidente de Venezuela Igualitaria, nos comenta: “Nacimos abanderando la causa por el Matrimonio Civil Igualitario en 2012, redactamos un proyecto de ley, recogimos firmas gracias a que creamos -por primera vez en la historia LGBTI venezolana- alianza con 47 movimientos sociales en todo el país y entregamos a la Asamblea Nacional, junto a esos movimientos, en enero de 2014, un proyecto de ley por iniciativa popular”.

“Así mismo -continua Piermattei- ante la inacción de este organismo legislativo, en enero de 2015, fuimos al Tribunal Supremo de Justicia, en su Sala Constitucional, y exigimos interpretación constitucional del 44 del Código civil para que determine la constitucionalidad del matrimonio igualitario. Dicho recurso siguió su curso y está en estatus de sentencia desde 2016. Paralelo a ello veníamos trabajando la legalidad, los derechos afiliativos del hijo de Migdely Miranda y Giniveth Soto negados en todas las instancias como el Registro Principal, Consejo Nacional Electoral y Consejo de protección de niños, niñas y adolescentes por lo que el caso llega a la Sala Constitucional del TSJ y es allí cuando, 9 meses después, emiten la sentencia histórica 1187/2016, cuyas ambigüedades ameritaron que solicitáramos una interpretación más amplia que nos permita atender otros casos de doble maternidad y paternidad. Respuesta que aún estamos a la espera y, mientras tanto, los registros civiles se niegan a cumplir su mandato.

En este momento, Venezuela igualitaria ha interpuesto tres acciones más: (1) Contra el artículo 565 del Código Procesal Civil, por discriminar a agentes de las Fuerzas Armadas por su real o percibida orientación sexual Homosexual, la cual ni siquiera ha sido admitida, es decir no se ha iniciado el debido proceso. (2) Contra la Asamblea Nacional por no discutir el Proyecto de Ley de Matrimonio Igualitario y (3) Por el derecho a la identidad de género autopercibida de personas transgéneras y transexuales, la cual cerró su ciclo en noviembre de 2017 con una audiencia oral con expertos en la materia y a la fecha no emiten la sentencia definitiva.

Apoya a la causa de los derechos civiles en Venezuela

Como bien comenta Piermattei, este nuevo proceso de recolección de firmas a través de la plataforma change.org, al cual les invitamos a unirse, “busca amplificar el alcance de la recolección de firmas no solo al país, sino de miles de residentes fuera del territorio nacional, así como cubrir todas las demandas que siguen a la espera de decisiones y que su demora se traduce en violencia, exclusión y muerte.”

Trabajar en la institucionalidad como una forma de enfrentar la crisis

Al hablar de los derechos civiles de la población LGBTIQ y otros temas asociados a la vida de las mujeres, por ejemplo, existen algunos comentarios fáciles y profundamente prejuiciosos que se hace eco en muchos espacios políticos y sociales mencionando “frente a esta crisis de hambre no hay tiempo para eso”,la gente no tiene qué comer y tú vienes a hablar de matrimonio igualitario”. La respuesta a esto es “Sí, los derechos civiles no pueden esperar”.

Frente al tema, Piermattei comenta: “para este último caso en particular, durante la 19na Marcha del Orgulllo LGBTI, estuvimos recogiendo firmas en físico y seguimos en ese proceso, las cuales serán entregadas ante la sala constitucional con el único objetivo de presionar la emisión de la sentencia demostrando que no solo somos las ONG y las 5 personas demandantes quienes tienen interés en esta acción, sino que hay un significativo grueso de la población que no está dispuesta a seguir esperando que la crisis económica, política y social que atraviesa el país se resuelva para que los magistrados y las magistradas asuman su compromiso con la vida de todas las personas -sin omisiones- que gritan que hay discriminación en su inacción”.

Venezuela igualitaria sigue trabajando y sumando

Aunque las acciones puedan parecer simbólicas, la apuesta es hacer visible mediáticamente el retraso procesal de la sala, particularmente, respecto de los casos que tocan temas de derechos civiles de las personas LGBTI. Sobre el silencio en los casos, señala Piermattei: “estamos seguros que el lobby de los movimientos cristianos evangélicos aliados al Partido Socialista Unido de Venezuela está ejerciendo una fuerte presión y no les conviene verse ni como violadores de DDHH, ni como alas de los grupos religiosos y, mucho menos, como poco independientes del poder ejecutivo y del partido político en el que militan las y los magistrados”.

Lo que es claro es que ya no podemos esperar más. Los derechos civiles no se postergan.

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