En medio de la crisis por COVID-19, tenemos héroes que están arriesgando su vida día tras día al salir a las calles como educadores de pares y trabajadores de la comunidad que forman parte de la respuesta al VIH. Este es el caso de Hernaldo  un joven de 35 años, oriundo de La Arena de Chitré, en la provincia de Herrera, que ha decidido dar su granito de arena apoyando a la Doctora Margginna Aranda, coordinadora de la Clínica de Terapia Antirretroviral del Hospital Cecilio Castillero. Este joven, desde mucho antes que se dieran los primero casos de la COVID-19 en Panamá, entrega medicamentos ARV a las personas con VIH que por diferentes razones no pueden llegar hasta las instalaciones del hospital a retíralos

Hernaldo dedica gran parte de su tiempo para entregar medicamentos, de manera voluntaria, en la provincia de Herrera.

Corresponsales Claves conoció del trabajo de Hernaldo a través de la doctora Aranda, quien contó que, una vez ordenado el cerco sanitario por el Ministerio de Salud, el joven se reunió con ella para solicitarle un salvo conducto que le permitiese seguir entregando los medicamentos, ahora más que nunca, debido a las restricciones puestas por el Ministerio de Seguridad y el ente rector de la salud en Panamá. Sin importar llegar a contagiarse del virus, aunque con todas las medidas de protección, nuestro joven amigo sigue llevando los ARV a todas esa personas que por razones económicas, restricciones sanitarios o estigma interno no los buscan. Los días que más temprano salgo, es a las 06:00am por el tema de logística y verificar el vehículo de una  amiga con el cual nos movemos desde Chitré hacia los diferentes lugares que tengamos en el día”, nos contó Hernaldo vía telefónica. Y su labor no solo es entregar los ARV, es lograr una comunicación efectiva con estas personas, algunas de ellas  con problemas de adherencia o en abandono de sus terapias.

Hernaldo realiza esta labor desde hace ya un año y hace entregas en diversos distritos y corregimientos de las provincias de Los Santos y Herrera.  Áreas donde la gran mayoría se dedican a la agricultura de subsistencia y otro porcentaje vive en pobreza y pobreza extrema. Estas áreas están alejadas de las clínicas de terapia antirretroviral, algunas de ellas a 4 o 5 horas de las instalaciones de salud con un servicio de transporte público poco desarrollado. Como parte de su labor nuestro educador de pares ha logrado que al menos 20 personas que estaban en abandono regresaran a sus terapias y atención con  el equipo multidisciplinario de la clínica TARV.

La estrategia de entrega de medicamento se lleva en conjunto con el personal de la farmacia y el equipo de la clínica, se deben registrar las recetas de manera digital para que luego sean entregadas a nuestro educador a pares y este, al día siguiente, las entregue a las personas usuarias. Por día, suele llevar medicamentos a 15 o 20 usuarios dependiendo de las fechas de retiros, los medicamentos se entregan para que les duren 2 meses con el primer esquema y de tener un inventario suficiente de los esquemas de rescate se entregan para uno o dos meses también. “Las entregas las realizamos los días miércoles, jueves y viernes. Pasamos haciendo las entregas todo el día, debido a que hay lugares muy apartados del centro y uno de otro. Hay días que hemos regresado a nuestros hogares a las 07:00pm y lo más tarde que hemos regresado ha sido a las 09:00pm”, dijo el joven educador.

Corresponsales Claves conversó también con la doctora Margginna Aranda quien resaltó el trabajo responsable y voluntario de Hernaldo con la entrega de los antirretrovirales a los pacientes en sus lugares de residencias, tomando todas las medidas de precaución, durante la emergencia nacional de COVID -19. “Dichas entregas, se realizan dentro del ámbito de confidencialidad y previo consentimiento de los pacientes, además cuenta con el aval de las autoridades salud de nuestro hospital y de nuestra provincia”, aseguró Aranda.

Uno de los beneficiarios del servicio de entrega de medicamentos dijo que “ha sido de gran ayuda, desde el inicio en que fui captado por el sistema hasta la actualidad, he recibido un excelente apoyo para las citas médicas y de laboratorio, apoyo emocional, que es importante para sobrellevar la enfermedad, apoyo en entrega de medicamentos, que nos ayuda muchísimo a las personas que vivimos distantes del hospital y sobre todo con la mayor privacidad”.

Este es un gran ejemplo del rol que juegan los educadores de pares y personas de las comunidades en la respuesta al VIH, que cobra aún más relevancia en el contexto actual de la epidemia de COVID-19.

Todos los artículos pueden ser compartidos y publicados siempre que sean citados los datos de la fuente.