Con la pandemia de covid-19 declarada en Chile, el Día mundial de la tuberculosis pasó absolutamente desapercibida. Los centros de salud familiar (CESFAM) y hospitales estaban implementando las primeras medidas comunitarias de distanciamiento físico entre las personas, es decir, suspender todas las atenciones que no fueran para casos graves o urgentes. La idea era que las personas no acudieran a los centros de salud para evitar la circulación del virus.

Sanitización de la entrada de un centro de salud familiar de Arica, en Chile, como medida contra el covid-19.

¿Qué pasó con las personas en tratamiento de tuberculosis (TB)? De acuerdo con la norma técnica chilena estas personas deben ir a diario a su CESFAM, durante meses, a tomar su dosis diaria de medicamento frente a un funcionario. Debido a la pandemia de SARS-CoV-2, por ejemplo, en Arica, capital de una de las dos regiones con la tasa más alta de TB en Chile, se inició, en marzo, la estrategia de ir a dejar estos fármacos, todos los días, a los domicilios de estos pacientes.

En el programa radial del Servicio de Salud Arica, la enfermera Karla Moroso, encargada del programa de TB en esa ciudad, dijo que: “Una de las medidas que se tomó fue ir a administrar el tratamiento a domicilio. En Arica, todas las personas diagnosticas con tuberculosis lo están recibiendo en su domicilio”.

Agregó que, en la situación de pandemia de covid-19, las personas con tuberculosis deben “esforzar sus medidas para evitar salir de sus domicilios. Estamos tratando de resguardar el contacto con otras personas. El equipo de salud ya está haciendo el esfuerzo de entregarles el tratamiento a domicilio y les pedimos que no salgan de sus casas”.

Ya que, en Chile, la atención primaria de salud es administrada por las alcaldías y no por el gobierno central, cada comuna puede aplicar estrategias distintas para dar continuidad al control de la tuberculosis. Así es que, en la ciudad de Iquique, capital de Tarapacá, la región con la tasa más alta del país, las personas con TB aún deben ir a diario a su CESFAM para recibir la terapia.

En el caso de las catorce comunas en cuarentena total, los usuarios deben pedir un salvoconducto a la autoridad policial para poder salir de sus casas a través de este vínculo https://comisariavirtual.cl/

Los centros de atención primaria han reducido al mínimo sus atenciones durante la pandemia, lo que puede afectar a las personas con TB.

El Ministerio de Salud chileno, en su documento: Recomendaciones generales para la organización de la atención en establecimientos de atención primaria de salud en contexto de pandemia sars-cov-2, si bien no hace mención a la TB, sí indica en el ámbito clínico: “Coordinar la entrega de fármacos y alimentación complementaria a domicilio a grupos de riesgo según realidad local”.

Otro tema importante para considerar es que, debido a que los CESFAM han suspendido casi todas sus atenciones, los métodos diagnósticos para tuberculosis (en Chile sigue siendo principalmente la baciloscopía) solo podrían ser indicados por los médicos de urgencias hospitalarias o de servicios de atención primaria de urgencia para casos agudos. Así, el screening preventivo de las personas con síntomas respiratorios compatibles con TB va a quedar muy limitado, por lo menos, hasta mayo, que es el mes que se estima será el punto más alto de la pandemia de covid-19 en el país.

Esto no es menor si se tiene en cuenta que Chile ha mantenido al alza la tasa de TB los últimos cinco años con 14,9 casos por 100 mil habitantes el 2018 y con 2 mil 795 personas contagiadas ese mismo año que es la última información oficial disponible.

En los medios de prensa chilenos, la pandemia de covid-19 y la tuberculosis han estado igual de ausentes. Algunos diarios electrónicos han hecho eco de la preocupación de colectivos que están en alta vunerabilidad frente a la TB y el covid-19 como las personas privadas de libertad o en situación de calle.

El director ejecutivo de Fundación Gente de la Calle, Francisco Román, indicó a Radio Universidad de Chile que “esta es una población que está en riesgo porque de base tiene muchos problemas de salud. En general arrastran historias largas de enfermedades, muchas de ellas pulmonares, que no han sido tratadas, o que se inicia un tratamiento y dado que no tienen las condiciones no lo han terminado, entonces mantienen un estado de salud precario, por lo tanto son más susceptibles a adquirir la enfermedad, y no van a tener la misma capacidad de respuesta que otros”.

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