Que los mensajes de “Quédate en casa” no estén enfocados explícitamente a la comunidad LGBTI, no las excluye de vivir estrés, ansiedad y tristeza durante esta Emergencia sanitaria por la Covid-19, sumado a que muchos no han compartido con su familia su identidad u orientación sexual, así que los días de encierro también  abren la pregunta de  pensar en salir o no salir del closet.

En entrevista con Armando Díaz Camarena, psicólogo del Centro de la Diversidad y los Derechos Sexuales AC, espacio que ofrece apoyo psicoemocional a integrantes de la comunidad lésbica, gay, bisexual, transexual, transgénero, travesti, intersexual y queer (LGBTTTIQ), advierte  cómo puede detonarse la violencia y las agresiones especialmente contra las mujeres trans en estas semanas de cuarentena.

Armando Díaz Camarena, psicólogo del Centro de la Diversidad y los Derechos Sexuales AC.

“Si eres lgbttti+ y necesitas apoyo psicoemocional por tu situación de cuarentena, podemos ayudarte” es el mensaje en redes sociales del equipo de terapeutas voluntarios del Centro de la Diversidad.

Sobre qué hacer y cómo manejar el aislamiento en tiempos de Covid-19, Armando, también doctor del Colegio de México (Colmex) y educador sexual y quien por más de dos décadas ha desarrollado un modelo psicoeducativo para la salud integral de los hombres gays y hombres que tienen sexo con otros hombres, comparte algunas recomendaciones y, desde su experiencia, ubica el riesgo de que la comunidad sufra más violencia en casa, agresiones que pueden ir desde indirectas como “si tuviera un hijo así, haría esto” o “si mi hijo fuera así que mejor se muera”, hasta violencia física.

Corresponsales Clave: ¿Hay componentes diferenciadores cuando hablamos de aislamiento en la diversidad?

Armando Díaz: Uno de los elementos es el proceso de hablarlo con la familia. Esto tiene que ver con que,  así como las mujeres que viven violencia van a estar encerradas con el agresor, nuestras comunidades pueden tener el tema no hablado, sobre todo para los que el tema no es visible; o algunas veces el tema se ha hablado, pero no está sanado.

Por ejemplo, sobre todo los hombres gais, cuando van a asumirse, buscan sus redes, se van a sitios de encuentro, a espacios de convivencia, crean su propia red de amistad, que son un soporte mientras no tienen una plena aceptación familiar. En términos de aceptación es como si nosotros nos fuéramos a ir vivir a otro país; entonces, con el estado de emergencia, de repente te regresan a nuestro país; de este mundo en el que has construido tu red de amistad, de repente, te traen, estás de nuevo en casa.

Algunas personas pueden asumirlo frente a la familia estando todas las condiciones, algunas podrían equivocarse, pero también nos preocupan aquellas en donde simplemente es una asignatura pendiente y que de repente el tema emerja en la cuestión familiar y que se puedan detonar procesos.

"La gente puede estar acostumbrada a cierta actividad física para el manejo de su emoción y, ahora que no hay, esto puede hacer que se concentre el estrés". Imagen tomada del libro Hombres, consciencia y encuentros.

De repente es tal la tensión  que los corren de casa, sobre todo a mujeres trans. Si hay una tensión en que corren riesgo de violencia, sería mejor que esta persona que vive en la diversidad pensara en otro lugar donde pasar la cuarentena.

CC: ¿Por qué la atención psicológica debería tener un enfoque diferenciado?

AD: Tenemos esta línea de emergencia porque si alguien, de repente, ve que emerge el tema en la familia, no sabe qué hacer, podemos guiar en cómo tomar la decisión o que hable de cómo está emocionalmente.

Pensemos en los casos de jóvenes a quienes los han llevado a las terapias de conversión y que están con esa familia, debe haber un apoyo emocional (…). En estos tiempos de pandemia, las líneas de emergencia puedan estar preparadas sobre qué pasos seguir sobre este tema muy específico que es la ansiedad del encierro, de la cuarentena, los riesgos a la salud, a la vida, pero además esta tensión extra, donde luego, a lo mejor, el personal que atiende la línea telefónica no necesariamente esté preparada. Por eso, es muy importante que estemos previendo esta necesidad emergente.

CC: ¿Qué alertas deberíamos considerar?

AD: Pensamos que puede haber esa necesidad especial al estar sobrepasados los servicios de atención telefónica para apoyo emocional. Por otra parte, con compañeros que han sido consultantes, que han estado en talleres y que empiezan a escribir cosas como “hoy es la primera vez que me levanto de mi cama”, lo leo y sé que es alguien que vive solo porque para él no es opción vivir con la familia,  entonces  también está viviendo un proceso de soledad en la cuarentena.

Los temas de procesos de soledad, cuando hice una revisión hace 15 años del informe de los crímenes de odio, me percaté de un patrón muy recurrente: mayores de 40 que viven solos. Como terapeuta, me queda muy claro que ese patrón de hombres, mayores de 40, que viven solos, también está atravesado por un tema de soledad en término de parejas y en un término de redes sociales. Y que evidentemente, detrás de esto puede haber impulso de búsqueda de pareja sexual, (…) ese proceso de soledad es una alerta que atraviesa, desde mi experiencia, la exposición a riesgo de VIH, y a crímenes de odio.

Por ejemplo, también están los hombres que viven con VIH. Evidentemente, el VIH ya es tener una situación del sistema inmunológico comprometido y claro, algunos pueden estar preocupados si llegara a tener el COVID porque esto repercuta en sus defensas.

Los procesos de soledad, y otros procesos emocionales, a veces las personas los sortean siendo muy productivos o estando en el gimnasio y ahora estos fueron cerrados. La gente puede estar acostumbrada a cierta actividad física para el manejo de su emoción y, ahora que no hay, esto puede hacer que se concentre el estrés.

CC: Considerando esto… ¿es posible plantearse salir o no salir del closet durante el confinamiento?

AD: Hablarlo o no hablarlo va a ser en parte que la persona haga una evaluación de qué tanto lo necesita y hasta si puede ser oportuno, pero que haga un “chequeo ecológico”. Entre mis recomendaciones está ver si es oportuno, si es el momento, si tienes la información, a lo mejor es el momento de tratarlo. El segundo elemento es el chequeo ecológico, cómo van a reaccionar los otros. Este chequeo ecológico tiene que ver cómo es el proceso familiar, cómo son las propias situaciones personales de cada familia y además en este contexto, cuáles son los riesgos de que esto pueda detonar de manera negativa.

El chequeo ecológico es muy importante, incluyendo que la gente tenga un plan B, que si esto se vuelve incómodo, a lo mejor lo que toca es hacer la cuarentena con otro amigo o amiga que vive independiente. El abrirlo o no abrirlo tiene que ver si la persona está lista, si lo ve como una necesidad y hay chequeo ecológico.

CC: ¿Por qué es común que estos temas estén pendientes, que no se hable de esto en las familias?

AD: Tenemos distintas situaciones: que el entorno sea adverso o que sean personas muy jóvenes donde el tema ha sido reciente y mientras unos lo asumen como muy claramente, para otros su proceso ha sido más lento y es un tema que simplemente no han compartido con la familia. A veces, el no haberlo compartido ha hecho difícil aceptarlo para ellos mismos.

También nos encontramos a otras generaciones; entre adolescentes y jóvenes ya es más común que el tema lo hayan abierto con amigos, en su escuela y para otras personas, que pueden tener entre 30 y 40, eso no fue una realidad. O podemos encontrarnos a alguien que tiene más de 50 años, entonces ¿cómo hablarlo? Él mismo y los papás, sobre todo, están entre la población vulnerable al COVID-19, no es un momento oportuno para tocar el tema, también es que ha sido una generación con menos acceso a la educación y evidentemente a la educación sexual.

La otra cuestión es la interseccionalidad, como la clase social. Personas de bajo nivel socioeconómico donde la gente no tiene acceso a la educación, a veces lo han resuelto de una manera muy amorosa, pero a veces no; es parte de estructuras muy machistas como sucede también con el tema de las mujeres. Lo mismo sucede en personas con un nivel socioeconómico alto con familias muy conservadoras, que son familias estrictas en términos de moral sexual y donde la pertenencia a esas redes de grupos económicamente privilegiados es muy importante; de repente asumirse en ciertos niveles socioeconómicos es perder su pertenencia además de su estatus.

(En) las comunidades indígenas o en comunidades rurales, en el tema de sexualidad sí se nota una postura más conservadora, porque al ser lugares más pequeños donde la gente se conoce, se dimensiona mucho la intimidad de los otros, la vigilancia y la regulación de los otros.

Encontramos diferencia entre lo rural y lo urbano en la encuesta del fenómeno religioso, que están más en contra del matrimonio igualitario y la adopción que en comunidades urbanas. No fue lo mismo (para mí), que mi papá se declaró agnóstico, (lo) que a mí me permitió moverme y aceptar de diferente manera (que a) las familias que son muy religiosas y en términos católicos, que tienen tíos religiosas, tíos sacerdotes, que su familia participa en grupos como “Frentes por la familia”.

Entonces también ese cruce en lo religioso en la familia y en la persona es también un determinante para la propia autoaceptación y también para la aceptación familiar, el tema de abrirlo o no abrirlo está atravesado por eso.

Para las personas de la diversidad que necesitan más sugerencias para asumirse y vivir como parte de la comunidad LGBTTTIQ, pueden revisar este documento del Doctor Armando Díaz Camarena.

Línea de atención del Centro de la Diversidad y los Derechos Sexuales AC

Correo: centrodeladiversidad@gmail.com

Local (33) 33 664987

Móvil +52 1 3312 082169

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