“Desde el comienzo de la pandemia, desde Ciclo Positivo, venimos acompañando a las personas con VIH respondiendo a las consultas. En particular, recibimos muchas sobre que no podía realizarse los estudios de CD4 y Carga Viral, teniendo en cuenta las recomendaciones sobre la falta de evidencia de mayor riesgo de enfermedad de COVID-19 con más de 350 de CD4 y carga viral indetectable. Hicimos un pedido de acceso a la información pública a Ministerio de salud, pero no solo nos quedamos con esto, sino que llamamos a los ministerios de Salud de las provincias. Además, desde mediados de junio lanzamos una encuesta para identificar barreras a la salud de personas con VIH y poblaciones clave. Por ahora, estamos analizando las respuestas urgentes, por ejemplo, por faltantes de reactivos o sobre la entrega de medicamentos. Solo el cincuenta y dos porciento de las persona que respondieron la encuesta reciben solo medicación para un mes”, explicó Matías Muñoz, abogado y presidente de la Asociación Ciclo Positivo, a propósito de la publicación del informe.

La Asociación Ciclo Positivo publicó un informe sobre la situación de provisión de medicamentos e insumos en VIH en el marco del COVID-19.

Este informe tiene como objetivo poner en conocimiento las dificultades en el acceso a la atención a la salud, a materiales preventivos, al estudio del estado de sus defensas y a la medicación para las personas con VIH en el contexto de pandemia de COVID-19 en Argentina y la respuesta estatal a dicha situación. En la publicación, disponible en este vínculo, se puede encontrar información sobre los datos oficiales, los relevamientos realizados por la asociación en todo el país y los resultados preliminares de las encuestas.

Relevamiento de información oficial y encuesta a PVVS

En la recolección de información con las autoridades sanitarias de las veinticuatro jurisdicciones del país se relevaron datos sobre el tipo de permisos necesarios para circular, como se consiguen las citas médicas, el requerimiento o no de prescripciones para las personas que ya están en el sistema de información, existencia de faltantes de medicamentos y reactivos, como también el acceso a los insumos preventivos y diagnósticos.

Se relevaron, según fuentes oficiales, faltantes de algunos antirretrovirales (ARV) en trece  jurisdicciones que abarcan una amplia gama de moléculas como podrán ver en el informe. Incluso en la Capital Federal ha habido faltantes de Lamivudina que fueron resueltos con compras de emergencias con fondos de la ciudad. Esto es habitual en otras provincias, que resuelven algunos faltantes de corto plazo con compras parciales de sus propios presupuestos. Es el caso de todos los medicamentos para el tratamiento de las infecciones de transmisión sexual (ITS) e infecciones oportunistas que no están siendo provistas por la cartera de salud de la nación. Quince jurisdicciones no pueden proveer los estudios de CD4 y Carga Viral y otros han priorizado usar los remanentes con mujeres embarazadas y situaciones de urgencia. Así mismo, se relevaron faltantes de entrega de preservativos, pruebas de VIH y formula láctea.

En la Capital Federal ha habido faltantes de Lamivudina que fueron resueltos con compras de emergencias con fondos de la ciudad.

La falta de reactivos es un problema sistémico en Argentina, pero por el sistema de compras centralizado y por licitación, cuando su escasez se agudiza es un proxy que anuncia faltantes de ARV. El informe de Ciclo Positivo ofrece evidencias de un fenómeno transversal al Ministerio, con la llegada del COVID-19, todas las demás cuestiones de salud pasaron a segundo plano afectando severamente la gestión de suministros de varios temas de salud.

En menos de un mes, Ciclo Positivo recogió quinientas encuestas a personas con VIH de todo el país y los resultados preliminares arrojan una imagen preocupante: El 75% de los encuestados refirió necesitar concurrir a una consulta médica desde que puso en funcionamiento el Aislamiento Social Obligatorio; de ese grupo de personas aproximadamente una de cada cuatro tuvo problemas para concretar la consulta médica por cancelaciones de turnos, falta de atención y otras causas. Solo el 41% tuvo sus atenciones sin contratiempos. A pesar de que el Ministerio de Salud adoptó la política de dispensar medicamentos para más de un mes, recomendada por la OMS, en la práctica, sólo el 13% de los encuestados recibieron medicación para tres meses, 26% para dos meses y 52% solo para un mes. De las 269 personas que respondieron acerca de los estudios de carga viral, fueron 54 las que pudieron realizarse el estudio durante la cuarentena.

El análisis parcial de la información, recogida en un mes, contiene muchos más datos y a medida que avance el tiempo, la pandemia y el número de PVVS encuestada todo indica que la imagen será aún más sombría.

No queremos un Ministerio de COVID-19

En este mismo sentido el informe concluye: “Expresamos nuestro estado de alerta e invitamos al presidente de la Nación, quien nos ha pedido que le hagamos saber cuando no esté yendo por el camino correcto, y al ministro de Salud, Dr. Ginés González García, que tengan a bien facilitar las condiciones para evitar el desabastecimiento de insumos para la atención de la salud de las personas con VIH, hepatitis virales y otras patologías asociadas. Asimismo, consideramos imprescindible que se implementen medidas para hacer frente a este particular contexto de emergencia, tendiendo a la reorganización de la oferta en salud en los tres subsectores, a fin de garantizar información oportuna respecto de cómo, cuándo, dónde y por qué motivos trasladarse, el acceso a tele-consultas y la descentralización de la entrega de medicamentos y/o su distribución domiciliaria. Instamos al involucramiento de la sociedad en general y organizaciones de la sociedad civil en la defensa de los derechos de quienes están en situación de mayor vulnerabilidad”.

“Expresamos nuestro estado de alerta e invitamos al presidente de la Nación, quien nos ha pedido que le hagamos saber cuando no esté yendo por el camino correcto", dijo Matías Muñoz

El presidente de la Asociación Ciclo Positivo, en diálogo con Corresponsales Clave comentó: “El resto de los resultados del estudio estarán para mediados de agosto. El día de hoy hemos tenido una reunión para presentar el informe y compartir nuestras preocupaciones con el subsecretario de Salud, Alejandro Costa, el director de Enfermedades Transmisibles Juna Manuel Castelli y director del Programa de sida Sergio Maúlen y nos prometieron soluciones en el corto plazo. Afirmaron que no habría desabastecimiento de medicamentos. Por eso, siguiendo con el compromiso y pedido de explícito del presidente de la República que le hiciéramos saber si desviaban el camino, exhortamos a él, al Ministro de Salud Ginés González García y a la Secretaria de Acceso a la salud Karla Vizzotti a que tomen las medias urgentes para que no tengamos faltantes de medicamentos y otros insumos como en años anteriores”

¿Dónde ponemos las prioridades?

Nuestro comentario editorial:

La actual gestión de gobierno, al momento de asumir, devolvió a la cartera de salud el rango de Ministerio, a solo dos meses en el que el mundo y la Argentina se sumergían en la pandemia de COVID-19. Pero hay dos problemas que en este caso se mezclan en un coctel potencialmente letal:

Por un lado, la cultura de la pobre gestión pública de compras de todo tipo de insumos, desde un lápiz hasta los más sensibles y esenciales, todo es sumamente burocrático en una actividad que ya de por sí es compleja, por los tiempos propios de los procesos licitatorios o las compras al Fondo Estratégico de OPS. Un modus operandi común, siempre se autorizan en forma extemporánea, tardía y al borde del desabasto. Hay un patrón de comportamiento sistemático e histórico donde se firman y autorizan solo las compras de lo que se está por acabar. Entonces, se acaban, y le sigue la compra de emergencia, en ocasiones a precio vil. La logística de proveer todos los esquemas prescritos para el VIH, más los reactivos e insumos preventivos a todo el país es muy sensible, una demora en un trámite en la capital es un faltante seguro en las provincias. Y a fin de año hay siempre y en todos los programas del Ministerio sub-ejecución presupuestaria (aún cuando es muy difícil monitorear el gasto real), por eso no es falta de dinero, sino un perniciosa  cultura de la gestión pública. Los programas saben cuanto hay que comprar para el próximo año, trabajando con presupuestos y modelos de demanda bastante previsibles, pero esto de poco sirve si los expedientes se «cajonean», para dormir a la espera de una o más firmas, sin motivos que justifiquen este comportamiento.

La asociación Ciclo Positivo ha relevado datos de las 24 provincias del país.

Por el otro lado, apareció el COVID-19 y el Ministerio de Salud se dividió entre aquellos que se volcaron a responder a la pandemia como monotema de salud pública (todos los funcionarios de mayor rango y poder de firma) y el resto que quedaron en sala de espera acumulando expedientes y «plegarias desatendidas». Este fenómeno, que no es exclusivo de la Argentina, ya fue objeto de otros artículos de Corresponsales. Es como si todo el Ministerio fuera un hospital que cierra sus puertas y pone un cartel que reza: “hasta nuevo aviso esta institución se ocupará exclusivamente de las personas con COVID-19”. Pues pareciera que el pensamiento mágico o la decisiones erroñas pudieran lograr que el resto de la salud se ponga en espera.

La realidad objetiva es que las compras, las importaciones y las distribuciones de medicamentos están ralentizadas por otros efectos de la pandemia, por lo que, con esta cultura preexistente y la urgencia del COVID-19, parece difícil que se pueda cumplir la promesa de normalizar los suministros y evitar desabastos de medicamentos y reactivos en las próximas semanas. Estaremos dando seguimiento.

Como hemos mejorado significativamente la calidad institucional el país, allí estarán las organizaciones de la sociedad civil como Ciclo Positivo, para monitorear, alertar y exigir rendición de cuentas.

El Editor

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