El financiamiento para el desarrollo y la participación de las poblaciones claves fueron algunos de los temas que resaltó César Núñez, Director de la Oficina Regional de ONUSIDA para América Latina, además de marcar la ruta en la generación de políticas públicas en el marco de la crisis sanitaria global provocada por el COVID 19, esto fue parte de la entrevista brindada a Corresponsales Clave en la que fue enfático en señalar: “debemos mantenernos enfocados en las metas definidas, tenemos que hacer prevención, hacer tratamiento, deshacernos del estigma y de la discriminación”.

César Núñez, Director de la Oficina Regional de ONUSIDA para América Latina, en entrevista con Corresponsales Clave.

Cesar Núñez analizó la posición de América Latina en el alcance de las metas globales y sostuvo queel informe reconoce que desde el principio ya estábamos fuera de curso, no podemos echarle la culpa al COVID-19, ya estábamos retrasados, con dificultades, y no íbamos a poder cumplir las metas del 2020 (…) además el informe nos dice que el VIH sigue siendo una crisis mundial y que está agravada por las desigualdades… hay países que lo han hecho bien, pero hay un contraste con otros países que no han tenido la misma capacidad de ejecución”.

En relación a las causas de esta desaceleración en la respuesta, el Director Regional de ONUSIDA planteó la existencia de brechas estructurales que repercuten negativamente en el accionar de los actores clave: “En América latina las inequidades de género, el estigma y la discriminación continúan siendo barreras; no solo de acceso al tratamiento sino también para la prevención y esas desigualdades nos hacen desviarnos de las metas que habíamos definido para el 2020 y por supuesto el COVID 19 nos impacta seriamente en la respuesta y nos da desafíos adicionales… probablemente la curva va a ser mucho más empinada, porque va a quedar menos tiempo, pero se mantienen las metas y tenemos que ir detrás de ellas.”

Según Núñez, “la discriminación y la violencia de género en América Latina, muchas veces impide a las personas que viven con VIH, lo más sencillo que es ir a buscar la atención médica o darse seguimiento, si es que ya están en tratamiento”, además puntualizó que la crisis humanitaria y migratoria que hemos vivido en los últimos años en países de Sudamérica, “ha demandado bastante más recursos hacia los sistemas de salud y los sistemas de educación de la región”, de la misma forma planteó, que “la competencia del espacio fiscal por los recursos que los gobiernos tienen destinados para el desarrollo, compiten en áreas estratégicas como la Educación, la Salud, o la Vivienda”, lo que, en su opinión, limita una respuesta sostenible

Cesar Núñez tuvo palabras para referirse a la escasa voluntad de los tomadores de decisión en implementar programas de educación sexual integral para niños, niñas y adolescentes, además de ineficientes programas de prevención: “(…), tenemos muchos años de estar hablando de la importancia de la educación para la sexualidad, pero hay muchos países en las Américas, que no están de acuerdo con un acceso a la información y la educación para los jóvenes”, dijo.

Núñez señaló que, a pesar de las evidencias, los países no están de acuerdo en el acceso a la información sobre salud sexual.

En relación a la Profilaxis Pre Exposición – PrEP, apuntó que, “a pesar de la evidencia disponible que demuestra que es una estrategia muy efectiva, aún no se ha logrado implementar en toda la región (…) hay países que de pronto cuentan con un programa piloto en una ciudad, pero por lo menos lo que yo le trasmito a los tomadores de decisiones es que ya no deberían haber más programas pilotos porque esta es una estrategia que funciona y la otra estrategia nueva para la prevención es la auto – prueba. Estas son algunas de las iniciativas que han demostrado que funcionan y que podrían ayudar a liberar algunos obstáculos para implementar la respuesta en los países”.

Consultado por las acciones de ONUSIDA en el contexto del COVID 19, comentó que “ante todo tratamos de informarnos lo mejor posible acerca de lo que está sucediendo… después de que comenzó la epidemia del COVID en las Américas, lanzamos encuestas para verificar, tanto con los gobiernos como con las poblaciones claves, si están recibiendo tratamiento, si están teniendo acceso a las clínicas, si están habiendo pruebas y tenemos repuestas diversas; por ejemplo, la posición oficial es que el 75% de las personas estaban recibiendo su tratamiento, no obstante, las respuestas de las personas viviendo con VIH nos decían que apenas un 25% estaban recibiendo su tratamiento”.

Al respecto, señalo con énfasis: “… ONUSIDA continuará identificando donde están los vacíos, donde están los desafíos y seguirá proponiendo que las organizaciones de la sociedad civil estén en el centro, que se sienten en la mesa a la hora que se van a tomar las decisiones, porque esa la mejor referencia que pueden tener los tomadores de decisiones para poder iniciar acciones”.

En relación a la entrega de terapias antirretrovirales multimes, Núñez confirmó el envió de notas oficiales a los Ministerios de Salud de toda la región, ya que su intención es prevenir una frecuencia mayor de personas con VIH en los centros de atención, “entiendo que todavía no todos los países la están ejecutando, pero ese es un llamado que tampoco es exclusivo de ONUSIDA, esto está en las guías oficiales de la Organización Mundial de la Salud desde el 2016, ya que su eficacia está demostrada no solo para el VIH, sino que funciona también para otras enfermedades”.

En la misma línea, precisó que ONUSIDA, readecuó sus programas de trabajo de cada una de las oficinas país “donde se les autorizó a que reprogramarán el 50% de sus recursos del año, también planteo que hay países que cuentan con una asignación especial” , recursos que serán utilizados en el fortalecimiento de la respuesta comunitaria.

"Esta es una estrategia que funciona", comentó con énfasis Núñez.

El director de ONUSIDA también señaló que vienen trabajando con organizaciones de la sociedad civil con  material de protección personal para reducir el impacto de las comunidades más expuestas a padecer el COVID y lanzarán una convocatoria para proyectos pequeños a lo largo de las Américas. En esa línea Núñez también recordó: “nosotros hemos subrayado ante los tomadores de decisiones de los distintos gobiernos de América Latina la importancia del rol de la sociedad civil, en la entrega de servicios, las pruebas de tamizaje de la sociedad civil son una estrategia que se ha estado recomendando desde hace mucho tiempo… es importante que la sociedad civil se involucre en las acciones de prevención y tratamiento, (…) que se garantice su presencia en las mesas de decisiones.” Además, planteó la importancia de incluir a las poblaciones claves en las acciones de protección social que están implementando los gobiernos y su impacto en la respuesta al VIH: “(…) las trabajadoras sexuales nos señalan por ejemplo: ‘tenemos hambre’ o que ‘entre enfermarme de COVID o morirme de hambre, pues prefiero enfermarme de COVID e ir a buscar qué comer’, entonces estamos como adaptándonos a esta realidad”. En esa línea insistió en el mensaje que desde ONUSIDA se ha enviado a los ministerios de desarrollo social o a aquellos a cargo de la protección social: “prioricen a estas comunidades y se incluyan dentro de las políticas de protección Social”

Cesar Núñez recordó que “El marco de acción de ONUSIDA está centrado en garantizar los derechos humanos como una plataforma para la respuesta al COVID; tenemos que entender que todos los seres humanos estamos sujetos a este virus cualquiera de nosotros puede adquirirlo; obviamente, como sucedió con el VIH, son las poblaciones pobres, son las poblaciones que padecen todas estas determinantes sociales, de falta de trabajo falta de educación, falta de techo, de abrigo, las que están más expuestas”.

Finalmente, Cesar Núñez envió un mensaje a los actores claves en la respuesta al VIH,  en orden de preservar los avances alcanzados en la última década, “debemos mantenernos enfocados en las metas definidas, tenemos que hacer prevención, hacer tratamiento, deshacernos del estigma y de la discriminación y ya sabemos que es lo que debemos hacer para ello, que se cumplan los derechos humanos, estos juegan -más que nunca- un papel esencial y debemos protegerlos y colocarlos en el centro de todo lo que hacemos, cada vez que queremos respuestas, debemos colocar los derechos humanos adelante y esto incluyen el derecho a la vida, el derecho a la salud, el derecho a un trabajo digno, a educación”.

Agregó, “ tanto la pandemia del VIH como la pandemia del COVID, nos continuarán planteando importantes preocupaciones, siento yo que para responder a una pandemia, podemos aprender de la otra , desde ONUSIDA hemos estado hablando mucho de la  prevención combinada y el COVID nos invita eso (…), mi mensaje a la sociedad civil sería que el activismo no debe flaquear, las acciones deben tener continuidad y la resiliencia debe prevalecer; no es la primera vez que los activistas que trabajamos en VIH nos enfrentamos a desafíos; poco a poco, con el tiempo, los hemos ido venciendo, hoy en día necesitamos que los jóvenes peleen igual por mejores tratamientos, necesitamos ser muy solidarios.”

Desde Corresponsales Clave agradecemos al Dr. Cesar Núñez y al equipo de ONUSIDA su tiempo y voluntad para dialogar e informar a la Sociedad Civil de América Latina y el Caribe sobre este importante informe y los desafíos que plantea para la respuesta continental frente al VIH.

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