El Latina Forum contó con la presencia de importantes activistas y especialistas regionales  que dieron a conocer los principales hallazgos, desafíos y proyecciones de la respuesta al VIH en América Latina y el Caribe. Este año la participación se vio fuertemente afectada por la crisis sanitaria global provocada por el covid-19, además de las dificultades de muchos representantes de la sociedad civil en el uso de las plataformas electrónicas, sin embargo, ello no afectó la calidad de las presentaciones y el excelente debate en torno a las políticas del VIH (y también frente al covid-19) en América Latina.

Mirta Roses, Enviada Especial de la OMS sobre COVID19 para América Latina y El Caribe.

Inaugurado el pasado 30 de junio por Pedro Cahn de la Fundación Huésped, Argentina y Brenda E. Crabtree Ramírez del Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición Salvador Zubirán, México, destacó la participación de Mirta Roses,  ex directora de la Organización Panamericana de la Salud y enviada especial de la Organización Mundial de la Salud sobre COVID19 para América Latina y el Caribe en COVID19, quien analizó la situación del COVID19 y las repercusiones que esta tiene en la respuesta al VIH/SIDA, cabe puntualizar que América Latina y el Caribe actualmente es la región con el mayor número nuevos contagios de coronavirus a nivel mundial.

En este contexto, la enviada especial de la OMS, presentó el complejo panorama de la región, destacando que los diversos factores socio – demográficos han repercutido de forma negativa en el abordaje de la enfermedad; sostuvo que la región se ha caracterizado por un envejecimiento acelerado de la población, sistemas políticos debilitados, bajo crecimiento económico, gran desigualdad, hacinamiento, precariedad laboral y limitado acceso a servicios básicos, además de la violencia, entre otros factores. Este diagnóstico es ampliamente compartido por especialistas de la CEPAL, quienes han alertado estas problemáticas en diversos foros regionales.

A juicio de Roses, estos factores estructurales repercuten significativamente en las poblaciones claves, en específico, las mujeres, los jóvenes, las personas migrantes, personas indígenas y afrodescendientes y la comunidad trans, a quienes la pandemia ha afectado de forma diferenciada, limitando su capacidad de respuesta, aumentando su vulnerabilidad social y sanitaria, donde el riesgo de infección y muerte es mayor en comparación con el resto de la población.

Cabe puntualizar que muchas de estas poblaciones presentan enfermedades preexistentes tales como las co-morbilidades, hipertensión, diabetes y un número importante se encuentran viviendo con el VIH/SIDA, donde el acceso a los servicios de salud en muchos casos es deficiente. En América Latina, “la matriz de desigualdad social tiene bases estructurales, como el pertenecer a un determinado grupo social, género, territorio o ascendencia indígena (….) lo que representa graves diferencias en el ejercicio de los derechos y el acceso a salud”, señala la especialista, y esto se ha visto agravado por el aumento progresivo en la violencia de género, la ausencia de protección social por parte del estado y la precariedad e informalidad laboral de estos colectivos.

Según Roses, “el impacto de la pandemia es muy desigual, las medidas de cuarentena y el distanciamiento físico para evitar la propagación del virus y salvar vidas, resultaron en la pérdida del empleo” y ello aumentó los índices de pobreza.

En relación con el VIH, Roses precisó que a nivel continental “a pesar de la escasez, hubo poca interrupción de los tratamientos para el VIH, con algunas medidas de mitigación, pero la continuidad de los servicios de salud primaria esenciales fue afectado, especialmente en áreas rurales y periurbanas y áreas indígenas debido a un pre-existente déficit de equipamiento”. Los establecimientos de salud y los servicios en salud fueron afectados por las cuarentenas impuestas al personal de salud expuesto.

En paralelo al Latina Forum, se realizó la Conferencia Trans en América Latina 2020, también organizada por la Fundación Huésped y que contó con la participación de múltiples actores que trataron temas relacionados con la salud de las personas trans, la protección social, la identidad de género y el derecho a la educación y al trabajo.

Para el cierre de la Conferencia Trans, se tuvo la participación de Javier Hourcade, quien analizó la situación puntual que viven las personas trans y sostuvo que muchas personas, producto del COVID19, han interrumpido sus terapias ante la complejidad de acceso a los permisos de circulación y el limitado acceso a internet; apuntó que en estos casos se están vulnerando sus derechos humanos.

Hourcade criticó la estrategia de los gobiernos centrales de la región por las cuarentenas pensadas para la “clase media”, sin recoger las necesidades específicas de las poblaciones claves, particularmente la comunidad trans y las trabajadoras sexuales, quienes no cuentan con lo básico para su subsistencia diaria, lo que ha venido a graficar la “cara más dura de la pandemia” y representa la precariedad social y laboral en la que actualmente se encuentran viviendo  miles de personas LGTBI en América Latina y el Caribe.

El reconocido activista planteó que, gracias al trabajo de las organizaciones de la sociedad civil, se ha podido brindar apoyo a muchas compañeras trans (y trabajadoras sexuales) y personas que viven con VIH; en ese sentido, y vinculando la respuesta al COVID-19 con el VIH, hizo un llamado a fortalecer los programas de intervención comunitaria, en cuanto al acceso al diagnóstico, tratamiento y PrEP para lograr cumplir con las metas, precisando que el trabajo desarrollado entre pares es una estrategia innovadora y altamente efectiva “para aplanar la curva” de nuevas infecciones en la región.

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