En el marco de la Conferencia Internacional de Sida 2020, que debido a la situación mundial devenida del COVID-19, se realizó de manera virtual, el 8 de julio se lanzó una sesión satélite organizada por ICASO, que recogió el trabajo de las organizaciones y activistas de Venezuela para dar respuesta a la situación de Emergencia Compleja que vive el país y que ha puesto en gran riesgo la vida de las personas con VIH.

Como recordaron, tanto Mary Ann Torres de Icaso, como Alberto Nieves de ACCSI, la crisis venezolana no ha sido producida por un desastre natural ni una guerra civil, sino por decisiones de política y medidas que agravan la calidad de vida de la población venezolana, que irrespeta los tratados internacionales de protección de derechos humanos y tiene a un tercio de la población en una situación de inseguridad alimentaria.

Bajo el liderazgo de Icaso, activistas nacionales e internacionales presentaron los logros del trabajo articulado para salvar vidas en Venezuela.

En ese contexto, ACCSI, Mavid – Carabobo y la Red venezolana de Gente Positiva junto a muchas otras organizaciones nacionales e el apoyo de aliados internacionales de la sociedad civil lograron incidir en el Fondo Mundial para el sida, la tuberculosis y la malaria, para que otorgara financiamiento a Venezuela de alrededor de 11 millones de dólares, gracias a lo cual, se han logrado salvar las vidas de más de 40 mil personas con VIH.

Entre el trabajo que se destaca, las organizaciones venezolanas, a través de personas que viven con VIH activistas, supervisan la provisión de los medicamentos y monitorean alrededor del 82 por ciento de las consultas por VIH. Sin embargo, aún persisten situaciones muy negativas en torno a la atención integral por VIH: 26500 personas abordadas por las organizaciones de sociedad civil expresaron tener hambre, solo 500 niños reciben tratamiento antirretroviral, se entregan medicamentos vencidos y las personas trans son fuertemente discriminadas en la atención, entre otras situaciones de vulneración de derechos humanos.

Las voces de las y los venezolanos han sido recogidas incluso por la Alta Comisionada de Naciones Unidas para la Derechos Humanos, quien en 2019 visitó Venezuela y se reunió con Eduardo Franco, secretario general de la Red Venezolana de Gente Positiva.

Franco, quien también es presidente de la Fundación Mavid de Carabobo, señaló a su turno que la muerte sacude a Venezuela y que los registros oficiales no dan cuenta de la situación real. El país no cuenta con reactivos para el diagnóstico de VIH y se ha observado la aparición de condiciones de salud que no se veían hace mucho, como el Sarcoma de Kaposi, es decir, las personas con VIH están llegando a una etapa sida muy avanzada debido a la debilidad del sistema de salud que no cuenta en sus establecimientos de salud siquiera con agua corriente.

Eduardo Franco alcanzó a Michelle Bachelet un informe con la situación de las personas con VIH en Venezuela.

El contexto de desprotección o, incluso, vulneración de parte del Estado de los derechos humanos por parte del Estado venezolano se ha agudizado en el contexto de COVID19, según Carolina Jiménez Sandoval, sub-directora de Investigación para la Américas de Amnistía Internacional. Jiménez señala que el Estado venezolano está aprovechando las excepciones de la cuarentena y la emergencia por COVID19 para pasar por alto las vulneraciones de derechos humanos o detener a las personas que se oponen a las medidas adoptadas por el gobierno.

La representante de Amnistía Internacional destaca tres roles que recaen de manera importante en la sociedad civil en este contexto de pandemia: denunciar, ser solidarios y ser propositivos, roles que han sido parte del accionar de las organizaciones y que ahora deben vigorizarse.

La sesión estuvo acompañada también por aliados de la lucha venezolana quienes resaltaron el trabajo articulado de las organizaciones y activistas nacionales e internacionales. Julia Greenberg de OSF, Jorge Pacheco de LigaSIDA y Javier Hourcade de Corresponsales Clave resaltaron el monumental trabajo de las organizaciones de sociedad civil.

Los panelistas también motivaron la reflexión sobre cuán preparada está la sociedad civil para responder a las crisis en contextos particularmente desafiantes, como en Venezuela.

La reconstrucción en Venezuela va a tomar mucho tiempo, mucho más que al resto de la región entera debido al embate del COVID19, ya que el sistema de salud está totalmente colapsado y se ha perdido la posibilidad de prevenir el VIH, la tuberculosis y la malaria.

La sesión nos deja grandes aprendizajes de una respuesta articulada tanto nacional como internacionalmente y nos hace también un llamado de ayuda sostenida para continuar salvando la vida de miles de venezolanos y venezolanas.

La sesión ahora está disponible en Youtube en el siguiente vínculo: https://www.youtube.com/watch?v=8HE1XG4vzLs&t=52s

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