El pasado 3 y 5 de julio, tuvo lugar la octava preconferencia indígena, uno de los eventos que se suma a la Conferencia Internacional sobre Sida. Corresponsales Clave asistió a estas jornadas virtuales para recoger las voces latinoamericanas que se incluyeron en este evento, organizado por el Grupo internacional indígena de trabajo en VIH (IIWGHA) y la Comunidad internacional indígena en VIH (IIHAC).

La actividad, que debió tener lugar en el territorio de las primeras naciones de Estados Unidos, en California, y que se convirtió en una teleconferencia debido a la epidemia de covid-19, partió rindiendo homenaje a esos pueblos: Yelamu (San Francisco), Ramaytush Ohlone y Huichin (Oakland) y a las Aldeas Confederadas de los Pueblos Lisjan Ohlone.

Uno de los instantes de la reunión virtual con los dirigentes indígenas Amaranta Gómez, Pilar Montalvo, José Yac y Trevor Stratton.

Luego de música y bailes tradicionales, hubo un espacio relevante para las voces indígenas de América Latina de tres dirigentes históricos del Secretariado internacional de pueblos indígenas frente al VIH (SIPIA).

Pilar Montalvo, indígena huanca de Perú, reflexionó sobre la especial vulnerabilidad frente al VIH dentro de las comunidades originarias, de las mujeres, niñas y jóvenes, de los migrantes, de los usuarios de drogas, de los privados de libertad y de “nuestros hermanos indígenas de la diversidad sexual que son víctimas de torturas y tratos crueles e inhumanos y degradantes”.

Sobre las intervenciones de gobiernos y agencias internacionales para responder a esta pandemia, comentó que, primero, “si verdaderamente tuviéramos datos desagregados por pertenencia étnica, nos mostraría la verdadera magnitud de las enfermedades en nuestras comunidades alrededor del mundo”.

En segundo lugar, acotó que las acciones de investigación, entrega de información, pruebas rápidas, consejería y tratamiento dentro de los pueblos indígenas, muchas veces, “no han surtido el efecto esperado y en algunos otros casos ha generado conflictos entre la comunidad y los equipos de salud”. Por lo mismo, dijo que la respuesta al VIH debe incluir “nuestros conocimientos indígenas sobre la comprensión de estas enfermedades, nuestras prácticas para el apoyo a la detección y a la consejería, y el rol que juega nuestra medicina tradicional en el co-tratamiento de dichas enfermedades”.

Presentación de tambores de las personas indígenas dos espíritus del Área de la Bahía de San Francisco, EEUU, en la apertura de la preconferencia.

Amaranta Gómez, muxe del pueblo zapoteca de México, hizo una revisión del movimiento mundial indígena en respuesta al VIH desde 1999 a la fecha. Como un hito fundamental valoró el estudio sobre el estado del arte sobre VIH y pueblos indígenas en América Latina de SIPIA, disponible en este vínculo.

Enfatizó que este documento evidencia las brechas que son necesario eliminar. “Propone atajar los silencios que hay en nuestras comunidades: No se quiere hablar de sexualidad y no quiere reconocer que existe el VIH. El estudio pone en evidencia que en las comunidades indígenas hay prácticas homoeróticas, hay deseo, hay erotización; y, por lo tanto, pueden ocurrir las infecciones de VIH”, declaró Gómez.

La dirigente muxe, en su rol de moderadora de la primera jornada de la preconferencia, acotó la importancia de contar con una etnocartografía de las identidades de género y diversidades sexuales al interior de los pueblos indígenas, con el fin de reconocer a estas identidades e iniciar un trabajo pedagógico contra el estigma y la discriminación a favor de las personas LGBTI.

José Yac, indígena k’iche’ de Guatemala, afirmó que todas las investigaciones que se hagan sobre VIH en territorio indígena deben contar con la inclusión de las comunidades y que cualquier intervención sanitaria en respuesta a la pandemia debe respetar el derecho a consulta previa, informada y de buena fe, que establecen las normativas internacionales en derechos indígenas.

A esto sumó la integración de los sistemas médicos indígenas en la prevención, diagnóstico y tratamiento de la enfermedad. “(Debemos) reivindicar el derechos de los pueblos a su respuesta a la salud como son sus terapeutas: las parteras, los curanderos y los guías espirituales que tienen una relación directa con la atención de la salud”, enfatizó Yac.

Para quienes deseen seguir profundizando en estos y otros temas, este sábado 11 de julio, comienza la serie de webinarios WISER 2020 de esta preconferencia indígena con el tema: Covid-19, tuberculosis y tratamientos tradicionales. El calendario completo, que dura hasta el 30 del mismo mes, puede consultarse en https://www.iiwgha.org/iipcha/wiser-2020/

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