Por Miguel Caamaño.-

La consejería par VIH dentro de los Centros de Salud en República Dominicana comienza en el año 1998 con un proyecto patrocinado por la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID) y se oficializa aproximadamente en el año 2002 por las autoridades de salud. Esta consejería ha enfrentado grandes retos y desafíos, porque fue creada contando solo con un perfil de la posición y una vaga definición de su rol, misión, visión y valor.

Este perfil, con el correr de los años hasta la actualidad, ha sufrido lo que podríamos llamar una degradación sostenida; hasta el punto que, en el 2020, lo que era una página completa se ha reducido a un solo párrafo en la descripción de puestos en el departamento de recursos humanos del Servicio Nacional de Salud. Esta situación ha sido leída por diferentes ONG como una intención de desaparecer la posición de consejería par (que es un elemento clave para todo el proceso de aceptación de vivir con VIH y empoderamiento sobre esta situación de salud).

Felicia Araujo en entrevista con Corresponsales Clave.

Las acciones tomadas desde la entidad de Salud pueden traducirse en una amenaza tanto para las personas con VIH que se desempeñan con esta función, como para las personas receptoras del acompañamiento. El personal que brinda la consejería de pares se siente desprotegido e inquieto porque piensan que en cualquier momento pueden hasta perder sus empleos. Al no existir una guía que desglose su labor y resalte su importancia, las personas consejeras de pares ejecutan funciones que muchas veces no tienen nada que ver con su misión, ocasionando una distorsión de su rol.

En una entrevista sostenida el pasado 24 de septiembre de 2020, Felicia Araujo, consejera par por más de 20 años dentro de una unidad de la ciudad de Santo Domingo y activista del Frente Nacional de activistas y consejeros independientes (FRENACI), mencionó que:  “uno de los cambios más significativos que yo asumo que existe por estos días para consejeros y consejeras es que en muchas unidades  no estamos presente en las charlas pre y post prueba de VIH. Han olvidado que por nuestra incidencia en estas charlas, sobre todo en las de post, hemos sido una pieza importante para reducir daños psicológicos y los suicidios, porque al presentarnos como VIH+ dábamos esperanza a las personas recién diagnosticadas y estábamos siempre pendiente de que la hoja de consentimiento informado fuera firmada por el paciente, ya que hoy día en algunos casos no sucede”.

En su testimonio, Araujo denunció: “la educación y actualizaciones para consejeros y consejeras por parte del Ministerio de Salud Pública es nula”, y destacó el trabajo de la sociedad civil: “solo algunas redes no gubernamentales este año habían retomado esta educación impartiendo algunos talleres de actualización para consejeros pares”.

Araujo contó a Corresponsales Clave que no todas las unidades de atención cuentan con consejeros de par: “hay unidades donde no hay consejería par y existen psicólogos clínicos que al no ser contratados en su profesión están nombrados por el Ministerio como consejeros y no necesariamente son VIH+, algunos centros de atención al mismo tiempo tienen consejeros y consejeras que aún no han sido nombrados por el Ministerio de salud y ejercen su labor de forma voluntaria”.

Tomando en cuenta este panorama, FRENACI, con otros grupos de consejeros pares y en colaboración con las diferentes ONG, está dispuesto a reunirse, organizarse y hacer incidencia para que se cree la guía de consejería de pares, definiendo todas las responsabilidades y derechos de este rol. Este frente de trabajo, vienen exhortando en varias ocasiones al Ministerio de Salud Pública, al Servicio Nacional de Salud y al Consejo Nacional para el VIH/sida (CONAVIHSIDA) a que cree una comisión para que se trabaje en la elaboración de esta guía, con el objetivo de dar a la consejería herramientas para la consejería y relevar la importancia y respeto que esta se han ganado en más de 20 años de trabajo, incluso, bajo condiciones no óptimas.

La sociedad civil también reclama a las autoridades de salud completar el personal de consejería de pares en todas las unidades del país, la creación de una comisión que cuente con funcionarios del Estado y las ONG para trabajar, de forma consensuada, en la elaboración de esta mencionada guía. Solo así se podrá llegar a la meta 95 – 95 – 95 para el 2030. La consejería de pares en las Unidades de Atención Integral es una pieza importante para la atención integral de las personas con VIH.

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