Por Rosa Vásquez.-

Muchas mujeres transgénero, al igual que gran parte de los peruanos, subsisten del trabajo informal e independiente que realizan día a día, por lo que la declaratoria de inmovilización social, en respuesta al coronavirus, agudizó aún más su frágil situación económica y dificultó su acceso a los alimentos de primera necesidad.

Al no contar con el apoyo de sus familias ni estudios que les permitan acceder a una vida más digna o en igualdad de condiciones, los efectos económicos de la pandemia han sido devastadores para amplios sectores de la población trans. Muchas ejercen el trabajo sexual y la falta de reconocimiento de su actividad les dejó fuera de las asistencias estatales como retiro de fondos de pensiones.

Voluntarias de la Red Trans Perú y Trans Organización en la labor de acopiar insumos para los bonos alimenticios.

Ante esta situación, las organizaciones de la sociedad civil reaccionaron para llevar ayuda a los hogares de las personas transgénero. Estos apoyos han venido de parte de la Red Latinoamericana y del Caribe de Personas Trans (REDLACTRANS), de la AIDS Healthcare Foundation (AHF) Perú, así como de instituciones y personas de la sociedad civil.

Miluska Luzquiños, directora de la Trans – Organización por los Derechos Humanos de las personas Trans, indicó a Corresponsales Clave que se han entregado 390 canastas a mujeres transgénero, las que fueron distribuidas en los departamentos de la zona norte: a Tumbes, 60 bonos alimentarios; Piura, 70; Lambayeque, 40; Trujillo, 100; y Chimbote, 60. También, en la zona sur, hubo entregas en los departamentos de Ayacucho, con 30 bonos, y Puno, con otros 30.

La entrega de los bonos se ha realizado de manera institucional y, algunas, de manera presencial en sus domicilios, según dijo Jana Villlayzán de la Red Trans Perú a Corresponsales Clave. Asimismo, hubo un trabajo previo de elaboración de propuestas e identificación de los donantes que pudieran responder a la necesidad urgente que se tiene bajo el contexto de la pandemia.

Es importante resaltar el trabajo de las organizaciones Red Trans Perú y Trans – Organización por los Derechos Humanos de las personas Trans para escribir las propuestas presentadas a REDLACTRANS y AHF-Perú, así como para el proceso de administración de los recursos, rendición de cuentas y la repartición equitativa para las beneficiarias.

Luzquiños dijo que las dificultades del proceso de entrega estuvieron básicamente en el empadronamiento. Dijo que han tenido dificultades para ubicar a las compañeras de las comunidades indígenas awajún, shipiba y del oriente del Perú. “Por el tema de violencia, ellas viven alejadas de los centros de las ciudades. Viven hacia las afueras, con domicilios no identificables por la ausencia del DNI (documento de identidad). Los datos que habían dado al momento de empadronarlas muchas veces no eran ciertos”, relató.

Casi 400 canastas de alimentos fueron gestionadas y distribuidas por la sociedad civil en apoyo de la comunidad trans.

La dirigente comentó que “la ayuda es una solución momentánea y es una respuesta solidaria. No disminuye la exclusión y el hambre, pero soluciona el tema de alimentación por tres o cuatro días. Esperamos que esto sea sostenible a través del Estado, por parte de sus programas sociales, y que podamos tener estos programas alimenticios incluidos para población trans con variables en tuberculosis, desnutrición, VIH, migración y transversalizando las categorías e identidad y expresión de género”.

Por lo mismo, anunció que tienen como desafío seguir dando alimentos a más compañeras e implementar dentro de la sede de la organización una línea constante para el recojo de alimentos cada cierto periodo.

Milenka Vega Villanueva de la Trans de Lambayeque dijo a Corresponsales Clave que el hambre les está golpeando fuerte a ella y a las chicas transgénero con las que convive. Como las demás integrantes de la organización, está preocupada por la ausencia de respuesta del Estado, por la falta de empatía de los funcionarios y por el no reconocimiento de la identidad de género.

Durante la pandemia del covid-19 y la cuarentena obligatoria, las organizaciones también entregaron artículos de primera necesidad a una población afectada por el aislamiento, que no cuenta con la posibilidad de desplazarse o que corre un alto riesgo si lo hace a causa de la violencia y la discriminación. De esta forma, suplieron la labor del gobierno que no incluyó a las personas trans en los bonos ni en los programas de respuesta alimentaria, para lo cual urge que el Estado implemente, a la brevedad, políticas públicas en respuesta a la esta comunidad.

Todos los artículos pueden ser compartidos y publicados siempre que sean citados los datos de la fuente.