Por Miguel Caamaño.-

En junio del año 2013, durante el Diálogo Nacional Sobre VIH y el Derecho, organizado por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo y el Programa Conjunto de las Naciones Unidas sobre el VIH/Sida (ONUSIDA), donde estuvieron presentes organizaciones de la Sociedad Civil (SC), un Comité Gestor y la COALICION ONG SIDA, el Consejo Nacional del VIH/sida (CONAVIHSIDA), entre otros, surgió la necesidad de crear el Proyecto de Ley de Igualdad y no Discriminación.

En septiembre del 2020, fue depositado en el Congreso el Anteproyecto de Igualdad y no Discriminación.

Esta propuesta ha venido gestándose en un proceso participativo en varias etapas, hasta que finalmente, en septiembre del 2020, fue depositado en el Congreso el Anteproyecto de Igualdad y no Discriminación que se anunció en vista pública en la Cámara de Diputados en octubre reciente. El anuncio de la ley ha provocado debates en pro y en contra, por lo que las poblaciones vulnerabilizadas y la sociedad civil  han alzado su voz para defenderla y concientizar a la población al grito de ‘’YO QUIERO UNA LEY”.

Aun cuando la República Dominicana en el artículo 8 de su Constitución expresa como función del Estado la protección efectiva de los derechos de las personas, en los hechos se ha podido evidenciar que no es suficiente. Ruth Fernández, Asesora de Inclusión y Derechos Humanos del PNUD en una entrevista a Corresponsales Clave (CC), mencionó que la necesidad de la creación de esta ley viene dada porque el país “al no contar con una ley específica, y al ser un tema tan amplio y abarcador, muchas situaciones que son violaciones a derechos humanos, porque hay discriminación, pasan desapercibidas o, peor aún, quedan impunes.  Se requiere de una legislación que, de forma clara, defina en qué consiste una acción discriminatoria y cuáles serían los mecanismos jurídicos disponibles para las víctimas en procura de ser, en primer término, restituidas en el disfrute de su derecho vulnerado y, en segundo lugar, debidamente resarcidas”.

Campaña #YoQuieroUnaLey

Este proyecto de ley representa un hito en la temática de los derechos civiles en República Dominicana en poblaciones claves y en la respuesta al VIH en el país. En este sentido  Fernández comento “el proyecto de Ley está dirigido a toda persona que se le ejerza discriminación y de manera especial a poblaciones más vulnerabilizadas. Discriminación por motivos de nacimiento, nacionalidad, vínculos familiares, color, origen étnico, sexo, religión, convicción, opinión, edad, discapacidad, orientación/preferencia sexual o identidad de género, enfermedad/condición de salud, o por cualquier otra condición o circunstancia personal, familiar, social o política”.

Frente a la pregunta ¿Cómo afectaría esta ley al presupuesto nacional?, Fernández mencionó de manera clara que Esta Ley de Igualdad y No discriminación traería consigo beneficios económicos para el país. El estigma y la discriminación no sólo perjudica a las personas, también reduce las ganancias de las empresas y cuesta a los países miles de millones de dólares en pérdidas, al reducir su rendimiento económico. El estigma y la discriminación llevan a numerosos jóvenes del colectivo LGBT a abandonar completamente los estudios y muchos de ellos terminan en la calle, sin domicilio fijo, hace que las personas no acudan a centros de salud de manera preventiva. Cada vez que una persona, por ejemplo con VIH, es expulsada de su empleo, no sólo se comete una injusticia contra un ser humano, sino que también se pierde una oportunidad para consolidar una economía más productiva. En los últimos años, tanto empresas grandes como pequeñas han adoptado medidas a fin de lograr que el contexto laboral sea más seguro e integrador para sus empleados. Muchas de ellas han cambiado su manera de operar con miras a servir mejor a los clientes y, en algunos casos, obtener compromisos en contra de la discriminación de parte de sus suministradores, en ambos sentidos de la cadena de abastecimiento. Sin lugar a dudas, lo países que menos discriminan son países más fuertes, más productivos y sostenibles.

Con respecto a esta temática, la Actualización Global del sida 2020, Capítulo República Dominicana resalta que en el país se estima que el 46.7% de las trabajadoras sexuales, 1.2% de los hombres que tienen sexo con hombres (HSH) y 65.1% de las personas transgénero han evitado buscar atención médica debido al miedo a sufrir estigma y discriminación. Mientras el 23.2% de las personas que viven con el VIH han experimentado discriminación en los servicios sociales y de salud relacionados con el VIH, este porcentaje aumenta a 49.8% en servicios de salud no relacionados con el VIH.

Luego de varios esfuerzos realizados al través del ejecutivo para que este lo introdujera, ya que era parte de su programa de gobierno, es la primera vez que se introdujo en la Cámara de Diputados. Así lo señaló Fernández y dijo que “Estamos en un momento clave para que esta ley sea un hecho, un momento de pandemia que nos hace de una u otra manera vulnerables, dotar al país de esta pieza legislativa progresista y reivindicadora de derechos humanos, tiene por meta garantizar y promover el derecho a la igualdad y no discriminación de todas las personas, de acuerdo no sólo a la legislación nacional, sino a los estándares internacionales de derechos humanos de los que el país es signatario; asegurar la protección y reparación de las víctimas, y recoger las definiciones fundamentales y las garantías básicas del derecho antidiscriminatorio nacional, uniéndose al principio de la Agenda 2030 de no dejar a nadie atrás”.

Cabe destacar que esta es una ley para todos, todas y todes, no para una población específica, la ley es clara, precisa y contundente: TODOS SOMOS DIFERENTES, PERO CON LOS MISMOS DERECHOS.

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