Por Walter Trejo.-

En toda Venezuela, la crisis sanitaria por la pandemia del covid-19, profundizó la emergencia humanitaria compleja y puso en alerta al sector comunitario del VIH. Esta situación ha hecho que muchos héroes anónimos se articulen, directamente o no con algunas organizaciones que tienen servicio en VIH, para poder apoyar a las personas con VIH a mantener su salud y vida.

Diana Lobo, es una de nuestras heroínas anónimas, vive en Mérida y es licenciada en pedagogía social. Ella es una persona forjadora de cambios en estos momentos. Comentó a Corresponsales Clave que “este sistema de salud no se aboca a dar respuestas a los problemas de salud y dar calidad de vida para las personas con VIH y sus familiares”.

Diana Lobo haciendo la desinfección de espacios para prevenir COVID19 en el Programa Regional VIH del Estado Mérida, Venezuela. Octubre 2020.

Lobo desempeña su labor como consejera en el área de salud sexual y reproductiva, así como en los temas de la prevención, atención y educación en VIH. Acompaña el monitoreo de la atención a las personas con VIH que debe ofrecer el programa regional VIH de la Corporación de Salud del Estado Mérida (Corposalud Mérida), en donde ofrece apoyo socioemocional, información, formación y transformación para una mejor vida.

Para ella, la clave para la atención del VIH, en estos momentos, es la humanización del servicio, lo que implica entender al otro, lo que sufre y padece con esta situación de covid-19 y VIH, como también acompañar a la persona sin esperar nada a cambio. Asegura que solo el hecho de que acceda al tratamiento y quiera vivir bien y con calidad, marca la diferencia.

En estos tiempos de coronavirus, el mayor acierto para ayudar a las personas con VIH, aseguró Lobo, es estar, acompañar, escuchar y reflexionar con las personas con VIH lo que significa esta pandemia en sus vidas y, desde allí, generar condiciones protectoras de vida.

Otro héroe anónimo es Héctor Monsalve, con más de 30 años viviendo con VIH, residente de Mucuchies, municipio Rangel del estado Mérida, a unas tres o cuatro horas de la ciudad de Mérida. Desde esta localidad andina, hace su labor por las personas con VIH en esta contingencia.

Héctor Monsalve en la labor de contacto con las personas con VIH que acuden al Programa Regional VIH Estado Mérida, Venezuela. Septiembre 2020.

Cuando está en la ciudad de Mérida, se dedica a conversar francamente con las personas con VIH y sus familiares, para conocer sus problemáticas y contactarlas con las organizaciones con servicios en VIH que integran la Liga Merideña contra el Sida.

Monsalve manifestó que “hay que presionar más para que el Estado garantice el tratamiento antirretroviral a las personas con VIH, sabemos que no hay reactivos ni condiciones para acudir al Hospital Universitario de Los Andes, por ser el hospital centinela previsto por el Ministerio de Salud para atender a las personas afectadas por COVI19, pero ellos no dicen nada ni dan alternativas para tener tratamientos para enfermedades oportunistas, reactivos, entre otros”.

Por otra parte, comentó que “lo más impactante es que las personas con VIH no tienen recursos para venir a buscar los tratamientos, no tienen para comer ni para otras cosas; de eso el Ministerio de Salud ni Corposalud no hablan nada ni apoyan nada; todo es para covid-19”. Agregó que “a pesar de esta pandemia, hay personas de las organizaciones de la Liga Merideña contra el Sida así como otras personas, que en silencio nos ayudan para que las personas con VIH mantengan su salud y vida”.

Estos dos ejemplos, de estos héroes anónimos, se están multiplicando ahora en toda Venezuela. Estas personas, junto a las organizaciones del sector VIH, están haciendo la diferencia en estos momentos tan críticos de pandemia de coronavirus.

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