El descubrimiento del Virus de Inmunodeficiencia Humana (VIH) ha representado una inquietud dentro de la salud pública y la investigación científica y, luego de cuatro décadas, aún no se ha encontrado una vacuna que prevenga la infección, a pesar de los intentos por encontrarla. La última investigación que nos acercó a ella fue en el 2009; se llevó acabo la prueba RV144, vacuna de origen tailandés que demostró prevenir el 30 % de las infecciones por VIH en los participantes, muy por debajo de lo aceptable.

Sin embargo, las constantes investigaciones sobre el tema han permitido que en los últimos años se desarrolle una nueva vacuna, cuyo estudio se encuentra en fase tres, lo que significa que está siendo probada en humanos con el fin de determinar su eficacia para prevenir el VIH. Esta vacuna fue desarrollada por la farmacéutica belga-estadounidense Janssen en conjunto con la Red de Estudios de Vacunas para el VIH (HVTN por sus siglas en inglés).

En esta tercera fase se pretende reclutar a 3 mil 800 voluntarios de diferentes países, entre los que se encuentran Argentina, Brasil, Italia, Perú, Polonia, México, España y Estados Unidos.  El estudio comenzó en octubre del 2019, pero apenas en diciembre del 2020 llegó a nuestro país y son 3 estados los elegidos para llevar a cabo este protocolo.

Es la primera vez que México forma parte de un estudio a este nivel y lo hace con 3 centros: el Instituto de Ciencias Médicas y Nutrición “Salvador Zubirán” en la Ciudad de México;  el Hospital Civil de Guadalajara en Jalisco y la Unidad de Atención Médica e Investigación en Salud (UNAMIS) en Mérida, Yucatán.

Para conocer más a fondo sobre el protocolo, Corresponsales Clave entrevistó al Dr. Carlos Cabrera, investigador principal de UNAMIS.

“Para poder efectuar este estudio en Yucatán, a través de UNAMIS, fue importante que primero pasáramos por una serie de procesos con el fin de ser seleccionados. Asimismo, me gustaría resaltar que este protocolo cuenta con comités de ética, de investigación y de bioseguridad avalados por la Comisión Federal para la Protección de Riesgos Sanitarios (Cofepris) y por la Agencia de Administración de Medicamentos y Alimentos de Estados Unidos (FDA por sus siglas en inglés). Aunado a ello, tuvo que ser aprobado por el comité de ética e investigación de UNAMIS y contar con un Comité Asesor Comunitario (CAC) conformado por representantes de la comunidad LGBT, quienes conforman el grupo muestra a quien va dirigido este estudio y quienes vigilan y supervisan toda la información de interés alrededor del estudio”, contó Cabrera.

El investigador también indicó que “para el reclutamiento nos apoyan Danny Euan y Mane Dzib, representantes de las comunidades LGBT que conforman parte del staff encargado en redes sociales como Facebok y Twitter, que tienen por objetivo invitar a las personas para que formen parte como voluntarias y voluntarios del estudio: a) hombres y personas del colectivo transexual con vida sexual activa, b) que no vivan con VIH, c) tener entre 18 a 60 años y d) no estar tomando profilaxis pre-exposición (PrEP)”.

Al hablar sobre el contexto actual de pandemia de la COVID-19 y al ver los avances tan rápidos generados por la ciencia que permitieron la creación de una vacuna para esta enfermedad en corto tiempo, es indudable que surja la duda de por qué hasta el momento no se cuenta con alguna vacuna que prevenga el VIH o la cura, al respecto, señaló el investigador que “el VIH ha presentado una gran variabilidad y alteraciones genéticas lo que ha representado que tenga muchos subtipos que han mutado a lo largo de los años y esto es lo que ha hecho difícil encontrar una vacuna eficaz, en pocas palabras son virus distintos el VIH y el SARS-COV2 (virus que causa la COVID-19) […]; sin embargo, es pertinente precisar que la vacuna para prevenir la COVID-19 se logró gracias a las décadas de estudios que hecho las ciencias básicas de investigación clínica alrededor del tema del VIH”.

El Dr. Carlos Cabrera, investigador principal de UNAMIS, compartió detalles del estudio con Corresponsales Clave.

“A pesar de los contratiempos, la comunidad científica está muy comprometida para encontrar soluciones funcionales para el VIH, no nos hemos detenido”, añadió Cabrera.

Se trata entonces de un estudio doble ciego, es decir, que tanto el equipo de investigadores como las personas participantes no saben si se les está administrando un placebo o si les toca la vacuna, por lo que, adicionalmente, se implementan estrategias de prevención combinada que consisten en ofrecer a las y los participantes voluntarios, cada vez que acuden, kits de prevención y se enfatiza la importancia de su uso para prevenir el VIH.

Por otra parte, el responsable del protocolo en Yucatán indicó que “es un protocolo que dura aproximadamente 30 meses (2 años y medio), en donde se les da un seguimiento puntual tanto de exámenes médicos y de sangre a las personas participantes durante el estudio y posteriormente a la conclusión del protocolo también se les dará un seguimiento siempre y cuando se hagan todos los estudios en UNAMIS. Se está gestionando con la farmacéutica Janssen la posibilidad de ofertar la vacuna sin costo a las personas que recibieron el placebo.”

Para determinar su eficacia, “será necesario que se analicen los datos obtenidos de la fase 3 y posteriormente otros equipos determinarán si los resultados del régimen de vacunación son eficaces y seguros. Y en ese momento, la farmacéutica Janssen y otras identidades que participan como patrocinadores serán los encargados de solicitar a la FDA la aprobación, (…) es un tiempo que está fuera de nuestro alcance para predecir(…), sin embargo, considero con mucho optimismo que los resultados de este estudio podamos tenerlos en esta década […]”, indicó Cabrera.

Sin duda alguna, esta propuesta de vacuna es un precedente que nos plantea una posible oportunidad para prevenir el VIH y destaca los avances que se han generado a lo largo de estos casi 40 años, desde la aparición de este virus y de otros, como el SARS-COV2.

La participación de las personas que conformamos las diversas comunidades LGBT en estudios de este tipo, en nombre de quienes lucharon en los primeros años, por los que ya no están con nosotros, por quienes en la actualidad viven con el VIH, podemos llegar a representar un parteaguas en la calidad de vida de futuras generaciones y también para las generaciones presentes y brindarles una esperanza de una posible cura.

Si deseas participar en este estudio, puedes comunicarte a través de las redes sociales de UNAMIS, Twitter (@UNAMISdiversex), Facebook (@UnamisDS), o al número 99 92 11 00 94 (en Mérida, Yucatán, México).

Agradecemos atentamente a Carlos Cabrera May, a los subinvestigadores, Juan Rivera Alcocer y Jorge Chacón, así como a Mane Dzib y Danny Euan, parte de Community Engagement, así como a todo el Staff de UNAMIS quienes han realizado una enorme labor para traer a Mérida, Yucatán, México el protocolo Mosaico que indiscutiblemente esta haciendo historia en nuestro país.

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